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El Arquitecto De Mi Refugio romance Capítulo 118

Capítulo 118 Además de la sorpresa, Vanessa sintió una repentina oleada de alegría.

—Rafael...

Cuando ella reaccionó e intentó empujar a Alexis, él le sujetó los brazos y la abrazó con más fuerza.

—Vanessa, no tengas miedo. Mientras yo esté aquí, no dejaré que nadie te haga daño.

Habló con un tono empalagoso y continuó con suavidad:

—Te lo advertí, es muy peligroso que estés sola por aquí. Qué bueno que llegué a tiempo esta noche, si no, quién sabe qué habría pasado. Ya no peleemos. ¿Podemos arreglar las cosas? Dame otra oportunidad, te juro que de ahora en adelante solo tendré ojos para ti.

Alexis no se había percatado de que Rafael estaba de pie detrás de él. Con una sonrisa oculta, acercó la cara a la nuca de ella, sintiendo su respiración.

"Seguro lo de esta noche la conmovió. A lo mejor me perdona pronto", pensó él.

Habló y habló sin parar, pero ella no le prestaba ni la más mínima atención.

"¿Qué mosca le picó? ¿Cree que por ayudarme voy a llorar de emoción, abrazarlo y pedirle que volvamos? Qué iluso", pensó ella.

—¿Crees que voy a volver contigo solo porque me ayudaste? Se nota que te falla la cabeza para tener ideas tan descaradas. ¡Suéltame!

Vanessa forcejeó, pero Alexis la sujetaba con tanta fuerza que no logró moverlo ni un milímetro.

Miró a Rafael con preocupación. Sus ojos parecían decirle: "Aquí no pasa nada..." Rafael se quedó observando la escena un par de segundos antes de hacerle una seña a sus hombres para que se llevaran a Itzel. Luego dio un paso al frente y preguntó:

—¿Cuánto tiempo más vas a estar abrazando a mi mujer?

En el instante en que se bajó del auto, lo admitía, había malinterpretado las cosas. Creyó que a Vanessa se le habían cruzado los cables otra vez y había decidido revivir su romance con Alexis. Por suerte, la chica tenía un poco de sentido común.

Aun así, no iba a permitir que ese tipo la estuviera abrazando.

Alexis se quedó paralizado. Al escuchar a Rafael, pensó que se lo estaba imaginando. Hasta que esa voz grave y molesta resonó de nuevo a sus espaldas:

—¿No me escuchaste?

Alguien le arrancó los brazos con fuerza y jaló a Vanessa lejos de él.

Su semblante perdió todo rastro de amabilidad cuando volteó para ver qué ocurría.

—¡Rafael!

Alexis se llevó una gran sorpresa al ver que se trataba de Rafael. Fue entonces cuando se dio cuenta de que él tenía la mano en la cintura de Vanessa, en una postura demasiado íntima. Y, para colmo, Vanessa no oponía resistencia.

¡Era obvio que lo hacían solo para molestarlo!

Capítulo 118 1

Capítulo 118 2

Capítulo 118 3

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