Capítulo 116 Emanuel sujetaba al actor para evitar que se pelearan.
Pero el sujeto estaba furioso, soltando insultos cada vez peores.
—Aunque me despidan, tengo más dignidad que una arrastrada como tú. Te dicen guionista por ser amables, pero todos sabemos que te acuestas con quien sea por dinero.
El individuo tenía la cara roja por los gritos.
Vanessa nunca en su vida había escuchado tanta vulgaridad. Con lo explosiva que era, perdió la paciencia, agarró una carpeta del escritorio y se la aventó.
—Lávate la boca antes de hablarme. Si sigues inventando cosas, te voy a demandar por difamación.
La esquina de la carpeta le pegó en la frente. El golpe le dolió tanto que se puso como loco e intentó abalanzarse sobre ella.
Itzel se asustó muchísimo. Cerró los ojos y, por puro instinto, se paró frente a Vanessa con los brazos abiertos para protegerla.
Vanessa se quedó paralizada; casi se le detiene el corazón.
Alguien salió disparado desde atrás de Vanessa y le dio una patada al actor, mandándolo a volar.
Era ni más ni menos que Alexis.
—¿Estás bien? —le preguntó él muy alterado, actuando como si la golpiza de la otra vez nunca hubiera pasado.
Vanessa puso mala cara al verlo. Sintió repulsión y negó.
—¿A qué viniste otra vez?
—Si no hubiera llegado, quién sabe qué te habría hecho este infeliz —contestó él, haciéndose el preocupado.
No alcanzó a responder.
En ese momento, el actor se levantó quejándose.
En cuanto vio que era Alexis, le cambió la actitud.
—Señor... señor Cisneros —tartamudeó, agachando la cabeza, muerto de miedo.
—¿Qué intentabas hacer? ¿Te volviste loсо?
¿Cómo te atreves a tocarla? —le gritó Alexis con actitud prepotente.
Todo el set se les quedó viendo.
Al escuchar cómo la defendía y tomando en cuenta que sí le había hecho un favor, Vanessa se soportó las ganas de callarlo.
El sujeto ya estaba temblando del susto. Sin rastro de su actitud violenta, empezó a pedir disculpas una y otra vez, excusándose con que solo había perdido el control.
El director Quiroz se acercó a regañarlo con severidad. Le advirtió que, si no estaba dispuesto a trabajar bien, lo iba a reemplazar.
El actor se quedó callado, sin atreversea mirarlos a los ojos.

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