Entrar Via

Compláceme, Papi romance Capítulo 93

Grace

La primera vez que Eleanor buscó información sobre mi jefe, me puso el celular frente a la cara. En la pantalla aparecía una foto del hombre con quien estuve a punto de tener una aventura de una noche. Se veía más joven y estaba junto a una mujer de una belleza impresionante.

Al principio entré en pánico al pensar que había intimado con un hombre casado. Pero luego descubrí que la mujer era su difunta esposa y su primer amor.

Elodie Reed.

Cuando leí el artículo adjunto, sentí que estaba leyendo un cuento de hadas. Habían sido novios desde la preparatoria. Era una alumna becada que se había trasladado a un colegio privado de élite. Era bellísima, de esas chicas que atraían todas las miradas; todos los muchachos del colegio hacían de todo por llamar su atención. Todos menos Apollo, el chico más atractivo de la escuela.

Por supuesto, eso no impidió que las demás chicas la despreciaran. La acosaban sin descanso por miedo a que Apollo se fijara en ella.

Según el artículo, Apollo y Elodie se conocieron por accidente. Ella confundió con unos matones al grupo de hombres de traje que intentaba llevarse a Apollo a la fuerza, así que lo tomó de la mano y echó a correr. Pero no eran matones, sino hombres enviados por el padre de Apollo para llevarlo a casa. Me imaginé la escena como si fuera una película.

Años después se casaron. En todas las fotos que encontré de ellos en internet, Apollo sonreía, algo que nunca le había visto hacer en persona. La gente decía que la adoraba y que su amor por ella era evidente para cualquiera que los mirara.

Pero entonces ocurrió la tragedia. Nadie sabía exactamente qué pasó. Hubo un accidente y, cuando la policía llegó al lugar, vio a Apollo correr hacia los restos del auto, desesperado por salvarla. Sin embargo, el auto explotó antes de que pudiera llegar hasta ella.

Después de eso, se encerró durante dos años. Nadie volvió a verlo hasta el día en que por fin entró a la empresa y tomó las riendas de todo.

Ahora que lo pensaba, ¿sería por eso que nunca conducía? ¿Por eso siempre insistía en ir en el asiento del copiloto? Antes me parecía extraño, pero quizá esa fuera la razón.

¿Qué ocurrió en realidad ese día?

—Oye.

Una mano se posó sobre mi hombro. Parpadeé, volví al presente y me giré. River me observaba con una discreta sonrisa.

—Si te preocupa que esto pueda afectarte —dijo en voz baja, para que solo yo lo oyera—, tranquila. No te pasará nada, porque no estás involucrada con él.

Se me secó la garganta. Me humedecí los labios y me obligué a asentir.

—Claro...

Alcé la copa y bebí otro sorbo. ¿Cómo iba a decirle que entre Apollo y yo había mucho más de lo que él jamás podría imaginar?

***

Una hora después, por fin decidimos dar por terminada la noche. O, mejor dicho, Sarah decidió por todos. El señor Aiden se despertó y exigió más tragos; tenía las mejillas encendidas y llevaba la corbata floja alrededor del cuello. Pero Sarah lo frenó y dijo que a la mañana siguiente tenía demasiado trabajo.

Con eso se acabó la noche.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Compláceme, Papi