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Cecilia: De rechazada a soberana romance Capítulo 1064

Noelia soltó un bufido despectivo.

Ya ni sabía por qué en el pasado le había parecido que Germán era un buen muchacho.

Ahora resultaba evidente que el chico no tenía ni sentido común. Incluso si heredaba las empresas de la familia Pérez algún día, terminaría llevándolas a la quiebra.

Cualquiera que se dejara manipular por una chiquilla como Gina no podía ser muy brillante.

Noelia no dijo nada más, mientras Macarena disfrutaba del espectáculo a un lado.

A Germán le hervía la sangre, sobre todo cuando Macarena levantó la barbilla con altivez.

—Sé perfectamente lo que quieres preguntar, y no, nosotras no le hicimos nada.

—Y en cuanto a por qué estaba llorando... es porque el amor de su vida la acaba de rechazar.

—¡Está con el corazón destrozado!

El rostro de Germán cambió de inmediato.

¿Cuál amor de su vida? ¿Por qué él no sabía nada?

Al escuchar esto, Noelia sintió curiosidad.

—¿Cómo que el amor de su vida? ¿Acaso no es Germán?

—Germán hasta rompió su compromiso por ella. ¿De verdad no lo quiere a él?

¡Eso sí que era gracioso!

Noelia casi no pudo contener la risa.

Al oír el tono sarcástico de su madre, Macarena sonrió.

—Ay, mamá. Ella dejó claro hace mucho que no siente nada por Germán.

—Simplemente no había encontrado a alguien mejor, no es que quisiera traerlo de su perrito faldero a propósito.

—Pero resulta que ya encontró a ese «alguien mejor».

—Lástima que el tipo no la volteó a ver... ¡porque ya tiene novia!

Germán no le creyó ni una palabra.

Estaba convencido de que madre e hija solo querían humillarlo e inventar chismes sobre Gina.

Para él, Gina era una chica pura que solo buscaba superarse; pero para ese par de víboras, solo era un blanco fácil de difamar.

—¡No manches! ¿De verdad no sabías?

Al ver la cara de Germán, Macarena supo exactamente lo que estaba pensando.

¡Seguro creía que estaban intentando ensuciar la imagen de su amada Gina!

¿Sería verdad lo que decía? ¿Gina se le había declarado a otro?

¿Acaso lloraba porque el hombre que le gustaba la había rechazado?

Germán quiso ir a preguntarle a los demás, pero le dio vergüenza abrir la boca.

Y tampoco quería preguntarle a Gina para no echarle sal a la herida.

Al final, no tuvo más remedio que irse con la cola entre las patas.

Macarena no supo si Germán fue a buscar respuestas o no.

Noelia, por su parte, seguía sin entender bien el chisme.

Una vez que Germán se alejó, Macarena le contó toda la historia a su madre de principio a fin.

—¿Me estás diciendo que tu amiga es la hija de Luciana Ortega?

Noelia estaba que no se lo creía.

Ella siempre pensó que Luciana estaba muerta, y por eso daba por hecho que seguía siendo el amor platónico de su esposo.

Cada vez que peleaban, Noelia usaba eso para echárselo en cara.

Pero si la mujer seguía viva... ¿no estaba muy mal de su parte meterla en sus problemas matrimoniales?

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