Entrar Via

Cecilia: De rechazada a soberana romance Capítulo 1569

Originalmente, todos estaban compartiendo la comida en la cafetería. Al ver que el grupo se marchaba, el Sargento Calvo sintió que quedarse solo no tenía sentido y quiso acompañarlos.

Cecilia miró el brazo que el Sargento llevaba en cabestrillo.

—Sargento, quédese a terminar de comer. No necesitamos a tanta gente allá.

—Además, está herido, necesita recuperar fuerzas.

El Sargento intentó insistir, pero los demás le dieron la razón a Cecilia y lo convencieron de quedarse.

—Vamos, iré a revisarlo.

Cecilia tomó la iniciativa y la enfermera asintió rápidamente.

—¡Síganme, por favor!

La enfermera guió a Cecilia directamente hacia la sala de urgencias.

En principio, el paciente había sido asignado a una habitación normal, pero tuvieron que trasladarlo de emergencia debido a la supuesta crisis.

Cecilia entró a la sala siguiendo los pasos de la enfermera.

Se acercó de inmediato a la camilla para revisar el estado del hombre, pero en el instante en que se inclinó para tomarle el pulso, él le agarró la muñeca con una fuerza brutal.

La mirada del supuesto campesino era gélida y despiadada. Ya no quedaba rastro de aquel hombre humilde y asustado que habían encontrado en la carretera.

—¡Sabía que eras de la Organización Amanecer!

Cecilia ya sospechaba que la identidad del pastor era una farsa.

Demasiadas coincidencias: acorralados por ambos lados y, de repente, un rebaño de ovejas bloqueando el único escape posible.

Aunque cuando vio que el hombre recibió dos disparos, había llegado a dudar de su teoría por un momento.

Pero mientras le curaba las heridas en el vehículo, tuvo tiempo de examinar su cuerpo a detalle.

El hombre gozaba de perfecta salud. Era fisiológicamente imposible que vomitara sangre. Tal vez se había dado un golpe al ser arrojado al vehículo, pero nada que justificara una hemorragia interna.

Además, los callos en las manos de este sujeto no coincidían en absoluto con los de los campesinos que ella veía a diario en Villa Ortiz.

Desde ese momento, Cecilia supo que algo andaba muy mal.

Su plan era llevarlo al hospital y dejar que José lo vigilara en secreto.

Incluso le había comentado sus sospechas a Agustín.

Por eso, con solo una mirada en la cafetería, Agustín había entendido la situación a la perfección.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cecilia: De rechazada a soberana