Entrar Via

Cecilia: De rechazada a soberana romance Capítulo 1024

[Para serles sincera, nuestro director general tampoco se queda atrás [Imagen] ].

Enzo jamás se habría imaginado que terminaría exponiendo a sus dos primos antes de que lo descubrieran a él.

Algunos usuarios con ojo clínico ya se habían dado cuenta del gran detalle.

[A ver, fíjense bien en lo que publicaron. ¿Qué actor están photoshopeando? ¿Quién está interpretando a un jefe millonario y a un profesor últimamente?]

[Les juro que no tiene edición, le tomé la foto a escondidas durante mi clase].

[La mía tampoco está editada, es una foto que sacaron de un evento oficial].

[No nos crean ciegos, se nota que no son la misma persona].

¡Y cómo iban a ser la misma persona!

En los foros se desató un intenso debate. Muchos llegaron a la conclusión de que Valentín, el profesor de la Universidad de Viento Claro, y Damián, el director de Grupo Ortega, seguramente eran hermanos gemelos.

[¡Ahhh! ¿De qué novela salió esto? ¡El mayor es profesor y el menor es un alto ejecutivo!]

[O chance el menor es el profesor y el mayor es el jefe].

[¡Con que me dejen a uno me conformo! Yo pido al profe Ortega. Ese aire de intelectual es mi debilidad].

[Yo soy más básica, a mí denme al director millonario].

Y justo cuando todas peleaban acaloradamente por los supuestos gemelos, alguien filtró una fotografía de Enzo.

[Chicas, para que vean que las consiento, les presento a nuestro jefe: Enzo [Imagen] ].

En cuanto salió la foto de Enzo, nadie supo a quién elegir.

Eran tres hombres guapísimos, cada uno con un estilo distinto, pero con un encanto capaz de robar suspiros.

Los rasgos de Enzo tenían cierto parecido con los otros dos primos.

Definitivamente, la genética de los tres Ortega era envidiable.

Aunque, claro, había sus diferencias.

Su porte y personalidad también eran bastante distintos.

Sin embargo, Enzo era muy atractivo a su manera.

Al final, la belleza siempre pesaba más, ¿no?

¡Muchas terminaron rindiéndose al ver la foto del jefe de CÉ!

Solo le quedó admitir que jamás esperó que el atractivo de los tres Ortega atrajera tantos clientes. ¡Ni siquiera habían puesto a trabajar a su equipo de ventas o de relaciones públicas, y ya habían arrasado con la pomada!

¡Esa era la dura realidad de un mundo que se dejaba llevar por la apariencia!

En el directo oficial de ventas de CÉ, bastó con que el jefe Enzo mostrara la cara para que arrasaran con los enlaces de compra.

Aun así, Macarena ahora tenía una duda muy fuerte.

—¿De pura casualidad tienes algo que ver con el profe Ortega? Porque tu primo, el que conocí, sí que se parece bastante a él.

—Si te digo que no tengo nada que ver con ellos, ¿me creerías? —preguntó Cecilia.

Macarena se rio con sarcasmo. —¿Tú qué crees?

¡Era obvio que nadie se tragaría ese cuento!

—Adivinaste, ¡pero te quedaste sin premio!

Cecilia se sinceró con ella.

Aunque Valentín y Enzo no fueran idénticos, compartían el mismo apellido y un parecido que no pasaba desapercibido.

Tarde o temprano alguien se daría cuenta, así que ya no valía la pena negarlo.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Cecilia: De rechazada a soberana