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Adiós, Perro Infiel: El Renacer de la Heredera romance Capítulo 402

El Oficial Cortés entregó a Valentina a sus subordinados y se acercó a Viviana.

—Señora Yáñez, por favor coopere y llévenos con la niña ahora mismo.

Viviana miró de reojo a Valentina, quien seguía inmovilizada, sin querer darse por vencida.

—¿Qué hay del perdón legal?

Gabriela estaba desesperada por ver a su hija biológica.

—Déjeme ver a la niña primero. Después hablaremos de eso.

Aunque no obtuvo la respuesta que quería, Viviana entendió que no le quedaba de otra. Ni ella ni Valentina estaban en posición de imponer condiciones.

Justo en ese momento, por fin llegó la ambulancia y subieron a Jimena Sosa a la camilla.

—¿Dónde está la familia? ¡Necesitamos que alguien la acompañe! —gritó uno de los paramédicos.

Enzo miró a Daniel Jiménez.

—Daniel, haznos el favor de acompañarla al hospital.

Dentro de la ambulancia, Jimena lo escuchó y miró a Enzo con inquietud.

—Enzo...

Daniel puso cara de incomodidad. Su primera reacción fue mirar a Gabriela, pero ella ni siquiera se molestó en dirigirle la mirada.

Entonces se dirigió a Enzo.

—Pero no soy pariente de ella. Si necesitan que alguien firme algún documento, no voy a poder hacer nada.

Lo último que quería era acompañar a Jimena al hospital. Él quería ir con Gabriela a buscar a su hija.

—Si te piden firmas, diles que se comuniquen con la familia Sosa. Te enviaré sus números en un momento —respondió Enzo apresurado. Era obvio que su corazón y su mente estaban enfocados únicamente en ir con Gabriela a buscar a su pequeña.

Por muy reacio que estuviera, Daniel sabía que no tenía ningún derecho a permanecer al lado de Gabriela en ese momento.

Así que no le quedó más remedio que asentir con la cabeza y subirse a la ambulancia bajo la mirada llena de resentimiento de Jimena.

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