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Adiós, Perro Infiel: El Renacer de la Heredera romance Capítulo 372

Gabriela no daba crédito a lo que acababa de escuchar de boca de Enzo.

Hasta ese día, no tenía la menor idea de que Valentina también fuera O Rh negativo.

Siempre pensó que en toda la familia Jara, solo ella y Mateo compartían esa rara sangre. ¡Resultó que Valentina también la tenía!

Al enterarse de que la tía del niño era compatible, el doctor le hizo señas a la enfermera al instante.

—Aunque intentamos evitar donaciones de familiares, ¡la sangre de una tía es más segura que la de la madre! ¡Vayan rápido, la situación del niño no puede esperar más!

Al escuchar que no había tiempo que perder, Viviana se tambaleó y casi cayó al suelo.

—Mi Mateo... mi niño...

La enfermera se apresuró y, al notar la resistencia de Valentina, la agarró firmemente del brazo.

—¿Qué clase de tía es usted? Hace un momento estaba armando un escándalo porque alguien había lastimado al niño, ¡y ahora que le pedimos que le done sangre para salvarlo, pone excusas!

Valentina forcejeó, intentando zafarse del agarre.

—¡Tú no sabes nada! ¡No puedo darle mi sangre a Mateo! ¡No puedo!

—¡Cómo que no puede! ¡Si yo tuviera ese tipo de sangre, ya se la habría dado! —le reprochó la enfermera con dureza—. ¡Donar sangre no mata a nadie! ¡Muévase ya, si perdemos más tiempo el niño no sobrevivirá!

Diciendo eso, la enfermera tiró de Valentina, obligándola a avanzar.

Presa del pánico y empapada en sudor, Valentina miró a Viviana.

—¡Mamá! ¡Mamá! ¡No puedo donarle sangre a Mateo! ¡Mamá!

Viviana, que seguía en estado de shock por la gravedad de su nieto, reaccionó al escuchar los gritos de su hija.

Se adelantó de prisa y bloqueó el paso a la enfermera, con el rostro desencajado.

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