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Adiós, esposo impotente romance Capítulo 57

¿Qué había oído?

Vilma abrió los ojos de par en par, mirándolo atónita.

—¿Qué… qué quiere decir? —tartamudeó—. ¿Por qué me ayudaría?

Palmiro bajó la mirada, como si todavía dudara un poco.

Vilma, que había sido profundamente herida por su propia familia, de repente estaba recibiendo gestos de amabilidad de extraños en los últimos días.

Pensó en aquella pareja amable y ahora en las palabras de Palmiro. En lugar de sentirse emocionada o afortunada, su sospecha creció.

—¿Palmiro?

Palmiro parpadeó, volviendo en sí. Su mirada profunda se posó de nuevo en Vilma y soltó una bomba.

—Señorita Aguayo, la situación es esta: su hijo es el último descendiente que mi hermano dejó en este mundo. Mi hermano murió en acto de servicio, y toda mi familia está devastada. Mi madre, en particular, está tan abrumada por el dolor que su salud se ha deteriorado. Espero que pueda permitir que el niño pase algo de tiempo con ella. A cambio, yo le proporcionaré el mejor tratamiento mé…

—¡Espere por favor! —lo interrumpió Vilma bruscamente antes de que terminara.

La sorpresa en su rostro era indescriptible. Miró fijamente al hombre que tenía delante, esforzándose por procesar lo que acababa de escuchar.

Entendía cada palabra por separado, pero juntas, le hacían dudar de si estaba soñando despierta.

Un sueño absurdo, extraño y sin sentido.

—¿Dice que mi hijo… es el último descendiente de su hermano? —El corazón de Vilma latía desbocado, y su habla se volvió torpe—. Su hermano es…

—Mi hermano era bombero. Murió trágicamente a principios de mes durante el rescate en un incendio.

¡¿Qué?!

¡Las pupilas de Vilma se dilataron de nuevo por la conmoción!

¡Recordaba ese suceso!

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