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Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 487

Cuando Diego recibió la captura de pantalla de Melina, apenas iba bajando del peaje hacia Santa Lucía.

Como no dejaba de pensar en su hija y en Amaya, apenas terminó sus pendientes, regresó a Santa Lucía a toda velocidad.

Ni siquiera se opuso a que el Grupo Vanguardia y las otras dos inmobiliarias rompieran contrato con el Estudio Eje.

Para él, lo mejor sería que el Estudio Eje quebrara y que Amaya y Romeo disolvieran su sociedad.

De ese modo, Romeo ya no tendría ninguna excusa válida para estar zumbando alrededor de Amaya como una mosca.

El profundo rechazo que ahora sentía por quien alguna vez fue como su propio hermano, era incalculable.

Si ese infeliz no se la pasara pegado a Amaya, tal vez ella y él ya se habrían reconciliado.

Diego estaba furioso.

Y la captura que le mandó Melina hizo que su corazón se desplomara en un abismo.

Llamó a su hermana de inmediato.

—Melina, ¿de dónde sacaste esta imagen? ¿Estás segura de que es el reporte de mi hija?

—Obvio que sí, cien por ciento real. Valeria se lo pidió directamente a la doctora encargada. ¿Cómo va a ser falso?

Melina resopló impaciente.

—Diego, antes no querías divorciarte de Amaya por culpa de la niña, ¡pero la mocosa ya está desahuciada, no va a vivir mucho! ¡Aprovecha la oportunidad y sepárate de ella de una vez por todas!

Una rabia ardiente subió hasta la cabeza de Diego. Su voz se volvió hielo puro.

—¡Qué estupideces estás diciendo! ¡Es mi sangre, mi hija! ¡No la voy a abandonar a su suerte!

—¡En momentos así es cuando Amaya y mi hija más me necesitan! ¡Yo no soy un patán que le da la espalda a su familia cuando se están hundiendo!

Melina estaba a punto de estallar de rabia ante la terquedad de su hermano. Saltó de coraje.

—Diego, de verdad... ¡eres un imbécil!

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