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Volví a Nacer Cuando Él Fingió Morir romance Capítulo 436

Zulema dejó escapar un largo suspiro.

—De acuerdo, iré a verla yo misma más tarde.

Durante las siguientes horas, Zulema y todo el equipo revisaron minuciosamente, de principio a fin, el plan de tratamiento de Amanda.

Cuando finalmente salió de la sala de reuniones, ya estaba oscureciendo. Fue entonces cuando Zulema se acordó de la luna de miel. Miró la pantalla de su celular y vio un mensaje de Sebastián enviado hacía dos horas.

—Cancelé los boletos.

Al leer ese mensaje, a Zulema le dio un vuelco el corazón. ¿Acaso Sebastián se había enojado?

Frunció ligeramente el ceño. Antes de casarse, ella ya le había dejado claro que nunca descuidaría su trabajo por nada del mundo; si surgía una emergencia, siempre dejaría lo que estuviera haciendo para cumplir con su deber.

Si Sebastián se enojaba por eso, Zulema realmente no sabría qué decirle.

Le contestó de forma breve:

—Está bien. Ya terminé, lo hablamos cuando llegue a casa.

Al llegar a la casa, Cereza ya estaba dormida. Zulema abrió con cuidado la puerta de su cuarto y le dio un beso en la mejilla.

Luego se dirigió a su propia habitación. Vio a Sebastián sentado al borde de la cama; al notar su presencia, él levantó la mirada. No le preguntó por el trabajo ni mencionó la luna de miel. Simplemente palmeó el espacio a su lado.

—Ven, siéntate aquí.

Zulema se acercó soltando un profundo suspiro. Por la expresión en el rostro del hombre, no parecía molesto, lo cual la dejaba un tanto confundida.

Lo pensó por un segundo y luego se sentó a horcajadas sobre las piernas de él. Le rodeó el cuello con los brazos y escondió el rostro en el hueco de su cuello, inhalando profundamente.

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