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Volví a Nacer Cuando Él Fingió Morir romance Capítulo 298

Milagros negó con la cabeza.

—Sí estoy feliz, pero extraño a mi mamá. Desde la última vez que peleamos, no me ha llamado. Seguro sigue muy enojada conmigo.

Su madre nunca había pasado tanto tiempo sin intentar comunicarse con ella.

Úrsula la consoló con voz suave.

—No te preocupes, yo misma la voy a llamar para pedirle que venga, ¿sí?

Milagros asintió.

—Sí.

Para entonces, Zulema ya estaba en su casa. Al recordar la escena en el hospital, seguía sintiendo un hueco en el estómago. Afortunadamente, Milagros no estaba grave, de lo contrario, ella habría fallado como madre.

Después de todo, compartían lazos de sangre y ella sentía una gran responsabilidad hacia la niña.

Pero, mirándolo por el lado amable, al menos ahora tenía una excusa. Tomó el celular y llamó a Gerardo Nieto.

El tono de llamada resonaba en su oído. Su corazón latía con nerviosismo; no estaba segura de si su padre contestaría.

Justo cuando pensaba que la ignoraría, la llamada se conectó y escuchó la voz fría y sin emoción del hombre.

—¿Qué pasa?

Zulema apretó el celular con fuerza.

—Yo... tal vez no pueda llevar a Milagros mañana. Se enfermó.

Gerardo guardó silencio unos instantes antes de hablar lentamente, con su habitual tono inexpresivo.

—¿Es grave?

Zulema negó con la cabeza, aunque él no podía verla.

—No mucho, pero necesitará descansar unos días.

—Entonces ven tú sola —dijo Gerardo.

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