Entrar Via

Suplícame perdón: La identidad secreta de mi exesposa romance Capítulo 431

En ese momento, dentro del auto.

Bianca lo pensó un momento, se lo comentó a Vicente y, sin dudarlo, programó una orden en la plataforma financiera. Al día siguiente, a las nueve y media en punto, justo a la apertura del mercado, vendería sus acciones a un precio elevado y liquidaría ese tres por ciento que tenía del Grupo Paredes.

Vicente apenas había dicho que sí cuando recibió un mensaje de Sergio.

Tras leerlo, no pudo contener la emoción y se volvió hacia Bianca:

—¡Bianca! El profesor acaba de escribirme. Mañana a las nueve de la mañana lo invitaron a una entrevista especial de ciencia y tecnología en la televisión estatal. Don Renato también estará ahí. ¿Quieres ir? ¡Vamos a ver cómo Melisa Serrano queda en ridículo frente a todo el país! Con esto, nos quitaremos a esa sanguijuela de encima para siempre.

Bianca lo pensó un instante.

—Tengo una cita con Damián Figueroa mañana a las nueve para firmar el divorcio.

A Vicente le pareció una lástima que Bianca se perdiera una escena tan satisfactoria.

Estaba seguro de que todos los patéticos admiradores de Melisa estarían allí. Incluso si tuviera que cancelar sus reuniones de negocios, él iría solo para verles las caras.

—Ay, Bianca, deja que el licenciado Solís vaya en tu lugar —insistió Vicente—. De todos modos, te vas de ese matrimonio sin pedir un solo centavo, no quieres nada de él. ¿Qué sentido tiene que vayas a verle la cara a Damián?

Bianca guardó silencio, sin responder.

Vicente sabía que a ella no le gustaba el alboroto. Era exactamente como el profesor siempre decía: ella solo miraba hacia adelante y corría hacia su meta, ignorando el ruido a su alrededor.

Si enviaba al abogado y ella no iba, lo más probable era que se quedara encerrada en la oficina escribiendo su tesis.

Vicente intentó persuadirla con un tono más suave:

—Anda, vamos. Ya sabes que la salud del profesor es delicada. ¿Qué tal si esa tal Melisa le provoca un coraje y le da un infarto? Si llega a molestarse, al menos podrá girar la cabeza, verte ahí apoyándolo, y sentirá que la vida aún tiene esperanza.

Bianca sonrió ante la ocurrencia de Vicente, aunque reconoció que tenía un punto válido.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Suplícame perdón: La identidad secreta de mi exesposa