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Suplícame perdón: La identidad secreta de mi exesposa romance Capítulo 229

Apenas terminó de hablar, a Bianca le pareció ver una ligerísima y muy breve sonrisa de satisfacción en el rostro de Damián.

Fue tan efímera que llegó a pensar que había sido solo su imaginación.

La piel de Bianca siempre había sido de una tez luminosa, pero tras los cuidados recientes, había recuperado un brillo saludable, dejando atrás la palidez enfermiza de los últimos meses.

Además, había bajado bastante de peso, por lo que Perla Figueroa tomó la iniciativa de ordenar que los sastres le diseñaran unos vestidos de alta costura a medida.

—Fue dificilísimo conseguir una cita con este equipo de diseño; tuve que usar muchos contactos para traerlos —le comentó Perla a Bianca con entusiasmo, para luego añadir—: Ya que Damián te ayudó a elegir tus telas, deberías elegir una para él. Que le hagan un abrigo elegante a juego contigo, sería un detalle precioso.

Bianca se dio cuenta de que Damián seguía allí. Parecía que hoy tenía la agenda libre y no planeaba ir a la empresa.

Al notar que ella lo miraba, Damián se levantó, complaciente, y se paró junto a Bianca. Con total naturalidad, posó su mano suavemente sobre la cintura de ella:

—Elige tú.

Bianca se sintió algo descolocada. No sabía si era idea suya, pero Damián se estaba comportando de una manera muy diferente a lo habitual.

Para terminar rápido, Bianca señaló una tela negra con sutiles hojas de bambú tejidas en el mismo tono oscuro. Era una tela de calidad exquisita; bajo la luz del sol se podían apreciar los elegantes patrones de bambú, pero en la sombra, parecía una tela negra profunda y uniforme.

—¿Te gusta esta? —le preguntó.

—Sí —asintió Damián, apartando la mano de su cintura. Con sus largos y definidos dedos acarició la tela negra; su textura era suave y no le desagradó en lo absoluto.

Además, el color negro y los diseños sobrios con hojas de bambú encajaban perfectamente con sus gustos.

—El señor y la señora hacen una pareja encantadora. ¿Tienen alguna otra petición especial?

La diseñadora principal, Sulu, había volado desde el extranjero y hablaba español con un marcado acento.

Damián procedió a darle indicaciones hablándole directamente en francés.

No era la primera vez que Bianca notaba que Damián dominaba varios idiomas. En los años en que lo acompañaba a cerrar tratos internacionales, había descubierto el extenso abanico de idiomas y dialectos extranjeros que él manejaba a la perfección.

Pero ella no entendía ni una palabra de esa conversación.

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