—¡¿En qué cabeza cabe preocuparse por la empresa en este momento?! —estalló Vicente, al borde de la desesperación—. ¡La compañía tiene el respaldo del gobierno, no va a pasarle nada! ¡Deberías estar preocupándote por ti misma! ¡Bianca, por favor, no vayas a dar marcha atrás!
Vicente temía genuinamente que Bianca aún conservara alguna estúpida esperanza de salvar su relación con Damián.
Bianca dejó escapar una carcajada amarga, cubriéndose el rostro mientras las lágrimas le resbalaban entre los dedos.
—No lo haré, Vicente... Quédate tranquilo. Recuerdo perfectamente todo lo que ha pasado. No voy a olvidar ni un solo detalle.
Vicente suspiró, aliviado pero aún preocupado.
—Bianca, no tengas miedo. La empresa estará bien y tus datos personales están protegidos. No te va a pasar nada...
—De acuerdo.
Tras colgar el teléfono, a Bianca le resultó imposible conciliar el sueño.
Desde que había entrado al segundo trimestre de embarazo, sufría de calambres en las piernas y, a veces, se despertaba aterrada por las pesadillas.
Pero esta noche, al cerrar los ojos, lo único que veía era ese mar de comentarios venenosos.
La llamaban víbora, decían que era repulsiva, una cualquiera. La acusaban de usar a su propio hijo como moneda de cambio. Le deseaban la muerte, ¡a ella y a toda su familia!
Y entonces, un supuesto 'informante anónimo' publicó un nuevo mensaje incendiario:
'¡Esta mujer es una calculadora de primera! Primero intentó trepar a la cama del señor Figueroa, y cuando la despidieron por arrastrada, mágicamente terminó en BN Innovación. ¡No sabe absolutamente nada de tecnología, y de repente resulta que es la asistente ejecutiva! ¡Ya se imaginarán a quién le tuvo que abrir las piernas para conseguir el puesto!'
Era evidente. Romeo y su gente habían contratado granjas de trolls para destruir su reputación.
Esa misma noche, las acciones de BN Innovación comenzaron a caer. Los nombres de Bianca y Vicente se convirtieron en tendencia número uno, y miles de usuarios exigían que Bianca fuera expulsada de la industria tecnológica.
Alguien incluso filtró una foto que le habían tomado a escondidas cuando fue a uno de sus controles prenatales. En la imagen salía con una figura descuidada, la tez apagada y llena de manchas por el embarazo.
Debajo de esa foto, el acoso se multiplicó hasta niveles grotescos.
Un usuario editó su rostro en un marco funerario y cambió su nombre de usuario a: *'La zorra de Bianca y su bastardo están en el infierno'.*
¡Era de una maldad absoluta!
Otro comentario amenazaba con publicar la ubicación del hospital donde estaba internado su padre, Leonardo Núñez, diciendo que irían personalmente a exigirle explicaciones por haber criado a 'semejante basura'.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Suplícame perdón: La identidad secreta de mi exesposa