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¡Sorpresa! Tuve Cuatrillizos con Mi Desconocido Esposo romance Capítulo 4548

Isabela Enríquez dejó escapar un suave suspiro afirmativo antes de preguntar.

—¿Estarás muy ocupada en los próximos días?

Carol le restó importancia.

—Para nada. Las ceremonias públicas de la familia Redón ya terminaron. En los próximos tres días, solo Tania y Gael tendrán que ir a presentar sus respetos, el resto de nosotros no necesita asistir.

Isabela pareció aliviada.

—Qué bien que no estás ocupada. Había pensado que, si tenías una agenda complicada, esperaríamos un par de días más antes de visitarte.

Carol se apresuró a aclararlo.

—Si ustedes están muy ocupados no hay prisa. No pienso salir de Puerto Rafe pronto, así que tú y Eric pueden venir cuando tengan tiempo.

Aunque por dentro Carol ansiaba desesperadamente que Eric llegara cuanto antes para examinarlo y descubrir qué trauma psicológico arrastraba, no podía obligarlos a alterar sus itinerarios si estaban lidiando con problemas familiares.

Al escucharla, Isabela respondió sin dudarlo:

—Nosotros no estamos ocupados, nuestro único temor era interrumpir tu duelo. Si tienes tiempo, iremos mañana mismo.

Carol asintió con agrado.

—Perfecto. Por cierto, ¿necesitan que mantenga su llegada en secreto? Si es necesario, puedo pedirle a Abel o a Gael que organicen un operativo discreto.

Isabela replicó con sorpresa:

—¡Solo vamos de visita, no vamos a cometer un crimen! ¿Por qué tendríamos que ocultarnos?

Carol explicó sus razones con sinceridad:

—Últimamente hay muchos rumores horribles circulando sobre Aspen. Temía que visitarnos en este momento pudiera dañar la imagen corporativa de la familia Enríquez, o que alguien usara la visita como excusa para atacar a Eric. Después de todo, acaba de involucrarse en los negocios de la familia y ya hay muchas personas intentando pisotearlo.

Las preocupaciones de Carol no eran exageradas.

En ese momento, gran parte del círculo empresarial creía ciegamente que Aspen Bello se había involucrado en el tráfico de estupefacientes y que el gobierno terminaría arrestándolo más temprano que tarde.

La lógica dictaba que cualquiera en su sano juicio debería cortar lazos con él.

Además, la familia Enríquez no era precisamente un clan unido. La enorme corporación estaba dividida en incontables facciones que se saboteaban unas a otras.

Todos en la familia sabían de la estrecha relación entre Eric y la familia Bello, y muchos veían a Aspen como un padrino o pilar de apoyo fundamental para el chico.

Con los rumores de la inminente caída de Aspen, a los ojos de los detractores de Eric, el chico estaba a punto de perder su mayor escudo.

En los últimos días, los comentarios cínicos y las burlas no se habían hecho esperar en las reuniones directivas.

Algunos miembros incluso se habían atrevido a exigir, frente al mismísimo Benjamín Enríquez, que Eric cortara públicamente todo lazo con Aspen Bello.

Le exigían lanzar un comunicado oficial alegando que su relación con Aspen era meramente superficial, todo en un intento cobarde por salvar su imagen empresarial.

Por supuesto, Eric los mandó al diablo públicamente.

Y como consecuencia de su lealtad, la lluvia de miradas de desprecio y hostilidad solo empeoró.

Los más conflictivos incluso intentaron usar su amistad con Aspen como prueba de que Eric arrastraría a toda la familia hacia el abismo, y con esa excusa buscaron bloquear su ascenso al liderazgo de la empresa.

Llegaron al extremo de sugerirle que mejor regresara a su base militar para no provocarle una tragedia al clan.

Aunque Carol estaba a cientos de kilómetros de Leona, conocía el mundo empresarial lo suficiente como para adivinar las jugadas asquerosas de esa familia.

Por eso sentía la necesidad de preguntarles si preferían mantener el perfil bajo.

Isabela le respondió con una determinación inquebrantable.

—¡Por supuesto que no necesitamos ocultarnos! No solo vamos a ir, ¡vamos a entrar por la puerta grande haciendo ruido! Benjamín ya lo decidió: ¡La familia Enríquez le demostrará a esos cobardes que dudan, que el Señor Bello sigue siendo intocable!

Si de verdad creyeran que Aspen estaba acabado, ¡obviamente la familia Enríquez no correría a abrazarlo en medio de la tormenta!

Considerando la inmensa fortuna y poder que poseían, la familia Enríquez seguía formando parte de la élite de primer nivel del país.

Si ellos no tenían miedo de asociarse con él, ¿qué excusa tenían los demás para aterrarse?

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