¡Aprovechando su distracción, Tesoro fue rápida y certera, y en un abrir y cerrar de ojos, sacó la aguja de plata de su ala!
¡Casi en ese mismo instante, la criaturita se zafó de Pink y alzó vuelo hacia el techo!
Tesoro frunció el ceño y lanzó varias agujas de plata al mismo tiempo, y una de ellas volvió a clavarse en el ala del pequeño.
La aguja dio justo en un punto vital. El ala de la criatura dejó de moverse, lanzó un chillido ¡y cayó pesadamente al suelo!
Esta vez su grito fue desgarrador, sonaba como el llanto de un niño herido.
Esa aguja contenía una toxina fuerte que afectaba los nervios. No lo iba a matar, pero haría que el dolor fuera el doble de intenso.
Tesoro entrecerró los ojos y lo miró revolcarse en el piso durante un buen rato, luego le pidió a Pink que la cubriera de nuevo y aprovechó la oportunidad para sacarle la aguja.
Con la aguja fuera de su cuerpo, la criatura volvió a salir volando hacia lo alto.
Esta vez Tesoro no intentó lastimarlo, simplemente lo vio volar hacia la viga del techo hasta desaparecer de su vista.
Pink miró hacia la dirección por donde había desaparecido y luego miró a Tesoro, sacándole la lengua: —...
Tesoro le dijo: —No le hagas caso, va a volver. Lo dejé ir a propósito.
Pink: —¿?
Tesoro tomó a Pink en su mano, la revisó cuidadosamente de pies a cabeza, y, tras confirmar que no estaba herida, le dijo:
—Gracias por lo de hace un momento.
Pink sacó la lengua, y Tesoro acarició su cabecita con ternura.
Si no fuera por Pink, nunca se habría atrevido a acercarse tanto al Vínculo Umbrío de Aura Dorado.
Y tampoco habría podido implantarle el microchip de rastreo con tanta facilidad.
—Más tarde te daré un premio especial, primero descansa un rato, voy a llamar a mi hermano Laín y a Miro.
Tesoro dejó a Pink en la cama, agarró rápidamente su celular y llamó a Laín.
Laín contestó al instante: —¡Tesoro!
Tesoro se sorprendió un poco,
—Hermano, ¿cómo contestaste tan rápido? ¿Aún no estás durmiendo?
Laín respondió: —Tontita, si aquí es de día. ¿Pasó algo?
Laín estaba al tanto de lo del Vínculo Umbrío y no había dejado de estar pendiente del celular por la preocupación por Tesoro y Ledo.
Tesoro dijo: —Le implanté el microchip de rastreo que me dieron al Vínculo Umbrío de Aura Dorado. Quería que Miro y tú revisaran si podemos localizarlo sin problemas.
Laín se sorprendió, luego frunció el ceño y dijo,
—Dame un momento, voy a llamar a Miro y hacemos una videollamada.
Tesoro asintió: —Mjm.
Unos instantes después, Laín le hizo una videollamada y Tesoro contestó rápido.
Miro también estaba conectado.
Después de que Carol, Joaquín Ortega y los demás regresaron a Puerto Rafe, Laín y Miro habían vuelto a sus respectivas universidades, así que en ese momento ambos estaban en la escuela.

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Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Sorpresa! Tuve Cuatrillizos con Mi Desconocido Esposo
Cómo se llama la segunda parte de la novela?...