Entrar Via

¡Sorpresa! Tuve Cuatrillizos con Mi Desconocido Esposo romance Capítulo 3813

En La Selva, el Arte del Vínculo lo era todo, pero, precisamente, ese era el punto débil de la familia Mares.

Si lograban abrir rutas con el exterior, el peso del Arte del Vínculo disminuiría en la mente de los habitantes, ¡y eso sería una gran victoria para los Mares!

Pablo preguntó con gran entusiasmo:

—¿De verdad se podrá construir? Hay mucha gente en La Selva que se opone, sobre todo los del Distrito Oeste. Hacen mucho ruido en contra.

Yago respondió: —Mi padre aseguró que sí se podrá.

Pablo se alegró profundamente.

—Tu padre no suele hacer falsas promesas. Si él dice que se puede, entonces se puede. ¡Esto es maravilloso! Pero dime, ¿cómo fue que de pronto cambió de opinión?

Yago se encogió de hombros. —No conozco todos los detalles, pero mencionó algo clave: cuando tengamos el aeropuerto, será mucho más fácil para esa niña y su familia venir a visitarnos a La Selva.

Pablo se quedó pasmado. —¿O sea que todo es por la muchachita?

—Esa es una de las razones, aclaró Yago.

Pablo murmuró, impresionado: —¡Vaya que sí valora a esa niña! Ella...

Los labios de Pablo se movieron, su instinto fue preguntar más detalles sobre la joven, pero recordando lo que Blanca había dicho antes, se guardó la curiosidad.

—Hoy mismo empezaré con los preparativos. Voy a contactar a los obreros y a conseguir los materiales para que podamos arrancar las obras en cualquier momento.

Yago asintió. —Le agradezco el esfuerzo, suegro.

Pablo, con una sonrisa de oreja a oreja, exclamó:

—¡De esfuerzo nada! ¡Estoy tan feliz que no me cabe en el pecho!

Al terminar la reunión, cuando los demás miembros de la familia Mares se enteraron del aeropuerto, también se llenaron de alegría. Podían ser unos mediocres resentidos, pero no eran idiotas. ¡Sabían que un aeropuerto traería prosperidad a los Mares!

¡Si la familia Mares prosperaba, a ellos también les iría bien!

Pero apenas pasó la euforia inicial, las burlas y el veneno volvieron a aflorar.

—¿Que la noviecita de Mateo es mejor que Cristina Palma? ¡Por favor, no me hagan reír!

—Tampoco me lo creo. Una chiquilla forastera que no sabe ni una pizca del Arte del Vínculo, ¿atreviéndose a compararse con Cristina? ¡Qué chiste!

—Ustedes no entienden nada. Esto seguro es pura propaganda de la familia del Pozo. Quieren que todos crean que esta chica es increíble para que los que pensaban aliarse con la familia Dorado se lo piensen dos veces.

Al escuchar esto, el resto asintió dándoles la razón.

—¡Tiene mucho sentido!

Mientras el grupito murmuraba, vieron a Blanca y Yago salir de la casa principal, y no pudieron evitar lanzar un par de comentarios venenosos:

—Ay, Blanquita, habla bien con los del Pozo. Dígales que no anden presumiendo por ahí, que si la realidad resulta ser otra, la vergüenza va a ser monumental.

Varias mujeres rieron por lo bajo. Blanca los ignoró por completo, tomó a Yago del brazo y ambos subieron al coche para marcharse.

En el camino, ella le dijo a Yago:

—Los Mares son así, ya sabes cómo son. No les hagas caso y no te amargues.

Yago le tomó la mano suavemente.

—No estoy enojado; al contrario, me siento muy afortunado.

Blanca lo miró extrañada. —¿Ah, sí?

Yago sonrió con ternura. —Solo hay una mujer sensata en toda esa familia, y me casé con ella. Menos mal que fuiste tú. Si me hubiera tocado casarme con cualquiera de las otras, viviría llorando de desesperación todos los días.

Blanca soltó una carcajada. —¡Qué zalamero!

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Sorpresa! Tuve Cuatrillizos con Mi Desconocido Esposo