Entrar Via

Señor Rodríguez, la señora declara que ya no dará marcha atrás romance Capítulo 131

—¡Nicolás! —Mariana lo tomó del brazo—. ¡No te puedes ir!

Nicolás la miró confundido.

—¿Por qué no?

—Tu papá todavía no sabe nada.

—¡Pues entonces se lo diré! ¡Que él vaya y le pregunte a mamá Valeria!

Nicolás gruño molesto y agregó:

—Papá siempre dice que yo soy su único hijo y que nunca tendrá otro. Si se entera de que mamá Valeria va a tener un bebé, ¡seguro le va a decir que no lo tenga!

Por un momento, se vio la preocupación en los ojos de Mariana, pero al observar al pequeño Nicolás, logró calmarse.

—Nicolás, tranquilízate. —Mariana lo atrajo hacia ella y lo abrazó—. Estoy muy enferma y no sé cuánto tiempo me queda contigo. Si llegara a faltarte, me angustia pensar... ¿qué va a ser de ti?

La voz de Mariana se quebró mientras hablaba. Sus palabras aterrorizaron al pequeño Nicolás.

—Mamá, no hables así. Papá va a ganar mucho dinero y te va a conseguir a los mejores médicos para que te cures...

—Ya lo sé, mi amor, pero me siento muy agotada.

Mariana cerró los ojos y las lágrimas empezaron a rodar por sus mejillas.

—Nicolás, ya no sé cómo seguir, pero no puedo quedarme tranquila pensando en ti. Si tu papá y tu mamá Valeria llegan a tener un bebé, ya no te van a querer como te quieren ahora.

—Eso no va a pasar... —Nicolás movió la cabeza y murmuró—: Papá me quiere muchísimo, no va a dejar de amarme por tener otro bebé. Mamá, no te angusties por eso.

Nicolás se compadeció de Mariana, se volteó y la rodeó con sus bracitos.

—Mamá, no llores, no te preocupes por mí. Mamá Valeria es una buena persona, solo está molesta ahorita. Cuando se le quite el coraje, me va a querer como antes, papá también me lo ha dicho.

Si tanto papá como mamá iban a preferir al bebé y lo iban a ignorar, ¿qué iba a ser de él?

—¡Mamá, prometo que no voy a decir nada! —Nicolás se puso muy nervioso y abrazó a Mariana con fuerza—. ¡No le voy a contar a nadie! ¡No quiero que el bebé me quite a mi papá y a mi mamá!

Mariana soltó a Nicolás y, con una sonrisa malévola, contempló su carita tierna e inocente. Una maldad ponzoñosa se ocultaba en lo más profundo de su mirada.

—Mi Nicolás es el niño más maravilloso del mundo entero. No voy a permitir que otro niño te robe el cariño que te pertenece solo a ti. Te voy a ayudar, Nicolás.

Nicolás se emocionó profundamente.

—¡Mamá, qué buena eres conmigo! Mamá, quédate tranquila: no importa cuántas mamás llegue a tener, ¡tú siempre vas a ser la mamá que más amo!

Mariana sonrió y envolvió con dulzura a Nicolás en sus brazos, acariciándole los hombros.

—Yo también te amo más que a nada en el mundo, Nicolás.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Señor Rodríguez, la señora declara que ya no dará marcha atrás