Los primeros en aparecer fueron el señor Curiel y el señor Hernández, empujando una camilla donde Zacarías yacía tendido.
"¡Zac!" gritó Karen, con los ojos enrojecidos e hinchados. Se lanzó hacia adelante y se abalanzó sobre la camilla. "¡Zac, despierta! ¿¡Zac!?"
La desesperación la invadió mientras sacudía su cuerpo frenéticamente. Los recuerdos de su última conversación la asaltaron. Él le había dicho que iba a Adamania, preocupado por Camila y Dámaso después de su reconciliación.
"¿Qué importa si ella está bien o no?" había replicado Karen en ese entonces. "¡Basta de hablar de ella! ¡No merece tu tiempo!"
Pero por primera vez, habían discutido. Tras perder a su madre siendo niños, siempre habían sido el apoyo del otro. Zacarías nunca le había alzado la voz, siempre complacía todos sus deseos.
"Escucha," le había dicho él con firmeza, "aunque odies a Camila, ¡ella es la única hija de la tía Clarisa! Menospreciarla es menospreciar a la tía Clarisa. Ella debió estar ahí para Camila, pero la perdió. En cambio, nos crió a nosotros."
"No tendríamos la vida que tenemos ahora sin la tía Clarisa. ¡Hace mucho que esa mujer malvada, Patricia, y su hijo nos habrían echado! La tía Clarisa lo fue todo para nosotros. Nos crió. Ahora que ya no está, ¿puedes decir honestamente que el destino de Camila no nos importa?"
Karen se quedó sin palabras. Colgó y la culpa comenzó a carcomerla.
"Karen, cálmate," dijo Dámaso, con voz firme pero serena. "Esto no es culpa de Cami. Hemos investigado lo que le pasó a Zac. Es cierto, está relacionado con Cami solo porque tu hermano eligió salvarla. Es un héroe, pero no puedes culpar a quien fue rescatado por necesitar ayuda."
Los ojos de Karen seguían enrojecidos, pero un destello de comprensión cruzó por ellos. "Aun así, ustedes dos tienen que asumir algo de responsabilidad. Zac estaba perfectamente sano cuando fue a verte, y ahora... ¡míralo! ¡No se atrevan a restarle importancia a esto!"
Dámaso se mantuvo firme, sin retroceder ni avanzar, formando una barrera protectora alrededor de Camila.
Lyra, que observaba la tensa escena, se acercó a Camila con cautela y le tiró de la manga. "¿Esa es la hermana de Zac? Parece... bastante intensa."

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