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Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 874

Saúl soltó una risa sarcástica en sus pensamientos. «¡Sí, cómo no!»

En el pasado, se había dejado engañar por esa expresión de inocencia que ponía Joaquín.

Ahora, no creería ni una sola palabra de lo que saliera de su boca.

—Siendo así, entonces te deseo... mucho éxito en el futuro. —Saúl le tendió la mano.

Joaquín dudó por un momento antes de estrecharla.

—Muchas gracias.

—De ahora en adelante, que a cada uno le vaya bien por su lado.

Tras decir eso, Saúl abandonó la oficina.

En ese instante, sintió una gran tristeza en su corazón.

Ese hermano inocente que él siempre había protegido mientras crecía, ya no existía.

Al llegar a la sala de recepción, Saúl se topó con Anaís, que estaba a punto de irse.

—Espera un momento, tengo algo que preguntarte.

—Dime lo que quieras.

—Siempre estuviste de parte de Joaquín. ¿Desde cuándo empezaste a trabajar para él?

Anaís dejó escapar una carcajada fría.

—Ya que tienes tanta curiosidad, te lo diré. Desde el primer día que puse un pie en la familia Rivas, la única persona que me ha gustado ha sido Joaquín. Tú nunca me interesaste.

Años atrás, cuando su madre se quitó la vida saltando de un edificio, Ainhoa Estévez de Rivas la había adoptado y llevado a la familia Rivas.

La primera persona con la que había interactuado fue Joaquín.

En aquel entonces, Joaquín era muy joven, casi de su misma edad.

Y era él quien se quedaba a su lado todos los días, dándole consuelo.

Más tarde, Ainhoa le ordenó que se quedara cerca de Saúl y que se llevara bien con él, prometiéndole que algún día la convertiría en la señora de la familia Rivas.

Pero a ella eso no le importaba en lo más mínimo, ¡su corazón le pertenecía a Joaquín!

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