—¿Hablas de Leticia? ¿Cómo es que Leticia le hizo algo así? ¿No estaban viviendo juntos?
—Sí, Aarón decía que pronto se convertiría en el yerno del Grupo Fonseca, hasta me pidió prestado un buen de dinero. ¿Cómo es que lo acaban de correr?
El departamento de ventas era un hervidero de chismes; a todos les parecía increíble.
—¿No será que Leticia ya no lo quiere? Después de todo, Leticia es una niña rica y ahora la presidenta, ¡Aarón ya no está a su altura!
—Yo creo que sí es muy probable.
En medio de la acalorada discusión, llegó Liliana.
—¿De qué tanto platican? ¿No van a trabajar? —Liliana les lanzó una mirada severa.
Un empleado se animó a decirle:
—Señora Liliana, ¿ya supo? ¡Despidieron a Aarón y hasta lo echaron a patadas de la empresa!
—¿En serio pasó eso? —Liliana también frunció el ceño.
Cuando estaban en la familia Fonseca, ¡había visto que Leticia trataba muy bien a Aarón!
¿Por qué de repente le daría la espalda?
—¡Bueno, ya dejen de andar de chismosos y pónganse a trabajar! —Liliana decidió ir a investigar por su cuenta.
Pero justo al darse la vuelta, vio a Mónica parada en la puerta.
De inmediato empezó a gritarle:
—Maribel, ¿que no te habían despedido? ¿A qué vienes otra vez? ¡Qué descarada eres!
—No, a la que deberían despedir es a ti, Liliana.
—¿Qué quieres decir? Cómo te atreves a hablarme así...
Antes de que Liliana pudiera terminar, vio que detrás de Mónica venían varios altos ejecutivos de traje.
¡Se quedó helada!
Conocía a esos directivos; de hecho, uno de los gerentes era su jefe directo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia