Entrar Via

Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 831

Leticia, creyéndose muy lista, respondió:

—¡Ay, por favor! ¿Qué más va a haber en una licorera? ¡Pues puro licor!

—Te equivocas. En este mueble guardo mi colección de ocho copas de cuarzo verde natural —la corrigió Mónica.

Al terminar de hablar, Mónica abrió las puertas. En efecto, ahí estaban las copas. Eran de un verde intenso; a simple vista se notaba que estaban talladas en piedra preciosa.

Qué nivel de lujo tenían los ricos, hasta sus copas eran de joyas.

—Pura casualidad —murmuró Leticia con desdén.

A continuación, Mónica describió el contenido de todos los demás compartimentos. Cada vez que nombraba algo y abría la puerta, acertaba. Conocía el lugar a la perfección.

—Leticia, no sabes absolutamente nada sobre lo que hay en tu propia casa. ¿Cómo es posible que yo, una supuesta extraña, sepa más que tú? Si sigues sin admitir la verdad, llamaré a Matías para que el mayordomo nos aclare de una vez por todas quién es la verdadera dueña de esta casa.

Leticia empezó a sudar frío. Sabía que su padre le era incondicionalmente leal a la familia Fonseca y que, muy probablemente, no la encubriría a pesar de ser su hija biológica.

Si Mónica decía la verdad, estaba frita.

Pero al observarla, lo dudó. Llevaba ropa barata; ¿cómo iba a vestirse así la heredera del presidente?

De repente, Leticia se soltó a llorar.

—Maribel, no entiendo por qué te traes este coraje conmigo. Te ruego que dejes de arruinarnos la fiesta, ¿sí? Tenemos tantas cosas en la casa que es obvio que no me acuerdo de todo. No sé cómo averiguaste esos detalles, pero hacerte pasar por la heredera es un delito grave. Somos compañeras de trabajo y no quiero hacerte quedar mal, ¡así que mejor vete ahorita mismo!

Al ver las lágrimas de Leticia, Aarón, siempre dispuesto a quedar bien con ella, sintió que le hervía la sangre.

—¡Exacto! El mayordomo acaba de confirmar que Leticia es la señorita de la casa y tú vienes aquí de impostora. ¡Solo viniste a fregar! ¡Lárgate de una vez!

Dicho esto, Aarón dio un paso al frente y empujó a Mónica con fuerza.

Mónica no se esperaba esa agresión. Perdió el equilibrio y terminó en el piso.

Los demás invitados, con copa en mano, soltaron murmullos de burla.

En ese preciso instante, Matías entró al salón. Al ver a Mónica en el suelo, corrió a ayudarla a levantarse.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia