Se había entregado de todo corazón a cuidarlo, y si resultaba traicionado, el golpe sería devastador.
Cecilia le tomó la mano.
—Pase lo que pase, yo estaré contigo.
Saúl sintió una paz repentina. La abrazó y la besó en los labios.
Afuera, el sol brillaba en todo su esplendor.
***
Grupo Fonseca.
Mónica preparó a primera hora la propuesta que debía entregarle a Liliana.
Seguía tan ocupada como siempre; era la primera en llegar y la última en irse.
Sus compañeros de oficina empezaron a llegar poco a poco.
Leticia entró irradiando felicidad.
—¡Buenos días, Leticia!
—¡Qué milagro, buenos días!
Todos la saludaban sin parar; si alguien de afuera lo viera, pensaría que acababa de llegar la jefa.
Leticia tenía las mejillas sonrosadas y caminaba con aire de grandeza.
Al recordar que la había visto en la plaza comercial el día anterior, Mónica pensó que lo más seguro era que se hubiera ido a un hotel con Aarón en la noche.
Ya llevaba un tiempo en la empresa y había escuchado que Aarón era todo un casanova.
Varias mujeres de la oficina se habían acostado con él, pero terminaban siendo transferidas o renunciando.
Como era de esperarse, poco después de que Leticia entrara, Aarón hizo su aparición.
Tenía unas ojeras terribles y se veía decaído, como si le hubieran succionado toda la energía y lo hubieran dejado seco.
Mónica frunció el ceño. Se preguntó qué tan intensa había sido Leticia para dejar a Aarón en ese estado en una sola noche.

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