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Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 705

—Yo por quién hago qué, es cosa mía. Y no, no es por ti. Y si Ainhoa te mandó a buscarme, ni lo intentes: mejor quítate esa idea.

Estaban en eso cuando, de pronto, un carro fuera de control se les vino encima.

—¡Saúl! —gritó Cecilia, asustada.

Corrió y lo jaló hacia un lado. El carro venía por detrás de Saúl; si Cecilia no lo mueve, lo alcanza.

Anaís también se espantó y se hizo a un lado.

El carro se estrelló contra una pared y ahí por fin se detuvo.

El golpe sonó durísimo.

Manejaba una mujer. Se veía pálida, temblando, como si todavía no procesara lo que acababa de pasar.

Al rato llegó tránsito.

Tras revisar, concluyeron que la conductora, al echarse de reversa, pisó el acelerador en lugar del freno, y por eso el carro se fue así de golpe.

Por suerte se estampó con la pared, se detuvo a tiempo y no hubo heridos.

Se llevaron a la conductora y luego llegó una grúa para retirar el vehículo.

—Pues… parece que sí fue un accidente —dijo Cecilia.

No se veía intencional.

—Sí, fue accidente. Esa cara de pánico no se finge —Saúl sonrió con amargura—. Creo que hoy salí sin checar mi suerte.

Por poco se muere en un choque.

—Vámonos, súbete. Ya nos vamos —dijo Saúl.

Los dos se fueron en la moto eléctrica.

Anaís se quedó ahí, viéndolos alejarse, con odio en el pecho.

—¿Y ahora a dónde vamos? —preguntó Cecilia.

—Tengo que entregar un pedido. Después de eso, nos vamos a cenar.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

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