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Regreso de la Muerta: La Venganza de Cecilia romance Capítulo 576

Hoy, de plano, andaba de muy buen humor.

Berta estaba a punto de salir cuando vio estacionado, justo en la entrada, un carrazo.

Y lo peor: se le hacía demasiado conocido.

¡Parecía el de Leonardo!

Y sí: lo vio salir por el otro lado, acompañado de Natalia.

Leonardo, todavía, iba de atento cargándole la bolsa a Natalia.

—Uy, qué casualidad —dijo Berta, cruzándose de brazos con sarcasmo.

Que Leonardo siguiera pegado a Natalia le daba asco nada más de verlo.

Ese tipo, de esos que se arriman donde hay lana… si no hubiera creído que su familia tenía dinero, a ella ni le habría interesado.

Y ahora el muy oportunista ya tenía en la mira a Natalia.

En cuanto Leonardo vio a Berta ahí, se quedó en shock.

Sin pensarlo —y nomás para lucirse frente a Natalia— se le fue encima, señalándola y gritándole:

—¿Y tú qué haces aquí? ¡Tú y yo ya no tenemos nada! ¿Ahora resulta que me seguiste hasta la casa de los Solano? ¿Este es lugar para ti? ¡Qué descaro!

Berta se quedó sin palabras.

De verdad no esperaba que ese hombre fuera tan seguro de sí mismo… y tan ridículo.

—Ay, ya párale, no te creas tan importante. ¿Quién chingados te anda siguiendo? ¡Abre bien los ojos! Yo vivo aquí. ¿Qué, te pateó un burro o qué?

Leonardo no supo qué responder.

La miró de arriba abajo: pura marca.

Nada que ver con cuando estaban en la escuela, cuando ella se vestía con cosas pirata… aunque él nunca se lo echó en cara.

En eso, Natalia se acercó y le dijo a Leonardo:

—Leonardo, te equivocaste. Mi hermana ya no es como antes. Ya volvió con la familia Solano.

A Leonardo se le subió el calor a la cara.

La Berta a la que antes despreciaba… ahora era una señorita Solano.

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