—No te preocupes. Lo que digo, lo cumplo. Es cosa fácil.
Con esa promesa, Isabel por fin se sintió segura.
Si Leire lo decía tan confiada, era porque de verdad podía moverlo.
«Cecilia… ahora sí, ustedes en la casa principal ya valieron».
…
Al día siguiente.
Thiago fue personalmente a visitar al responsable del proyecto en Grupo Alcántara.
Leire estaba en su oficina; al enterarse de que había llegado alguien de Grupo Galindo, pidió que lo pasaran.
—Buenos días, Leire. Soy Thiago, responsable de CosmoEstrella Tech, empresa de Grupo Galindo.
Leire no tenía idea del pleito entre la casa principal y la segunda casa. Pensó que Isabel había mandado a esa gente, así que fue muy amable.
—Ah, director Galindo, un gusto. ¿Gusta café o algo para tomar?
—Una bebida, por favor. Vine sin avisar porque quería platicar con usted sobre la cooperación…
—Sí, sí, entiendo. Director Galindo, primero tome algo.
Thiago hasta se sintió bien recibido.
No se imaginaba que en Grupo Alcántara fueran tan accesibles.
Tomó un trago y le pidió a su secretaria, Violeta, que sacara la carta de intención.
—Leire, aquí están nuestras credenciales y…
—No hace falta. Director Galindo, me gusta su empresa. Mire: le voy a pedir a mi gente que prepare el contrato. Mañana fijamos hora y lo firmamos.
Thiago se quedó sin palabras.
¿Así, directo?
Él ya iba preparado para que lo mandaran al diablo o, de plano, ni lo recibieran.
Había demasiada gente queriendo ese tipo de trato. ¿Cómo podía salir tan rápido?
—Perfecto… entonces, muchas gracias, Leire. Ustedes pongan la hora —dijo Thiago, algo torpe de la sorpresa.
Y se despidió.
Ya le había pedido a Lorenzo que lo dejara encaminado.
Al día siguiente.
Saúl pasó por Cecilia para llevarla a la escuela.
Como llegó temprano, Marina lo invitó a desayunar.
Saúl dijo que justo no había comido, así que se sentó con ellos.
—Saúl, tenía rato sin verte. ¿Cómo has estado? —preguntó Thiago, de buen humor.
—Señor Galindo, estuve de viaje por trabajo. Todo bien. ¿Y usted? ¿Cómo va la empresa que está llevando?
—¡Bien! ¡Muy bien! De hecho, hoy voy otra vez a Grupo Alcántara. ¡Imagínate, vamos a colaborar con ellos! —Thiago no podía ocultar el orgullo.
Saúl frunció el ceño.
—¿Grupo Alcántara?
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