Cecilia, por conseguirle novia a su hermano, ya estaba haciendo de todo.
Lo llevó a una florería y le compró un ramo de rosas.
—Carnal, se las das a Macarena y le van a encantar. Y otra cosa: memorízate esto. Se lo dices cuando la veas.
Cecilia lo escribió en el celular y se lo pasó para que lo practicara.
—Hermanita, ¿y para qué me aprendo esto? —no entendía Adrián.
—Para enamorarla. Tú confía en mí.
Adrián se quedó murmurando el texto, repitiéndolo una y otra vez.
Al rato llegó el carro de Saúl.
—¿No que te ibas a la empresa? ¿Cómo que todavía tienes tiempo de venir por mí? —preguntó Cecilia.
—Yo tengo tiempo cuando me da la gana. Súbete —Saúl bajó a abrirle la puerta.
Cecilia le pidió que primero llevaran a su hermano a la cita.
Era en un Parque Memoria Viva. Adrián se bajó y Cecilia le recalcó varias veces que tratara bien a la muchacha.
Primero las flores, luego platicar, luego ir al cine o algo, y en la noche llevarla a su casa. Que fuera atento.
Adrián dijo que ya se lo sabía.
Saúl se rió un poco.
—¿De verdad crees que eso sirva?
—No sé, pero peor es no hacer nada. Mi hermano está medio menso; ni se le ocurren estas cosas.
Saúl la miró de pronto, muy serio.
—Cici… nosotros ni siquiera hemos tenido una cita.
Otra vez con lo mismo.
Cecilia abrió la puerta para bajarse.
—Cici, no te enojes. ¿A dónde vas? Yo te llevo.
—Voy a ver cómo le va a mi hermano en la cita.
—Entonces yo también voy.
Adrián se puso feliz y se fue con Macarena a pasear por el parque.
Tal como Cecilia le dijo, Adrián hasta le cargó la bolsa.
Macarena notó que Adrián era atento… y no se veía tan “tonto” como decían.
—Eres un subdirector y andas aquí de metiche, espiando. ¿No te da pena? —Cecilia le lanzó una mirada a Saúl.
Ahí, escondiéndose, sí parecían pareja.
—Si a ti no te da pena, a mí menos. Yo voy contigo a donde vayas.
Cecilia lo miró de reojo y se levantó.
Viendo que su hermano y su nueva novia iban bien, se quedó tranquila.
Parece que sí hay futuro.
…
En la familia Valdés, Bruno aprovechó que estaban todos para soltar la noticia que acababa de conseguir.
—Papá, mamá: por lo que supe, ayer Cecilia fue a la casa de los Rivas, pero no le fue nada bien. Me enteré de que armó un desmadre y se echó encima a la segunda esposa. Kevin la odia a muerte.

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