Erick era un hombre con cierto estatus e influencia social, ¿acaso no tenía ningún sentido de los límites?
Irse a dormir a la casa de la mujer de otro, ¿era ese el comportamiento de un hombre normal?
Marta, que estaba atareada en la cocina preparando el almuerzo, también se llevó un buen susto.
¿Cómo era posible que la señora tuviera a un hombre escondido en su estudio?
Y para colmo, lo había soltado así sin más, frente al mismísimo señor Luca, sin importarle en lo más mínimo el orgullo de su todavía esposo.
Marta sentía que la relación de esa pareja pendía de un hilo, y que el divorcio ya estaba a la vuelta de la esquina.
Mientras Natalia jugaba con su hija en la recámara, la puerta del estudio se abrió de repente. Erick, que había dormido más de una hora, ya se había recuperado. Sin embargo, al salir y ver que en el sofá no estaba Natalia, sino Luca, su rostro se quedó congelado de la sorpresa.
Evidentemente, Luca también vio a Erick, y con una expresión inmutable, le preguntó:
—Señor Guzmán, ¿durmió bien?
El rostro de Erick se sonrojó de la vergüenza al instante. La pregunta de Luca parecía inofensiva, pero en realidad, estaba cargada de un tono sarcástico y lleno de reproche.
Justo en ese momento, Natalia salió de la habitación llevando a su hija de la mano y se dirigió a Erick:
—¿Descansaste? Ven a tomar un poco de té.
Erick caminó rápidamente hacia un sillón individual y se sentó. Iria lo saludó con mucha educación:
—Señor Guzmán, ¿por qué vino solo? ¿Por qué no trajo a Luci para que juegue conmigo?
Al escuchar esto, Erick esbozó una sonrisa cálida y le respondió:
—Luci se fue al extranjero a pasar un tiempo con su mamá, creo que no va a regresar hasta que empiecen las clases.
—Ah, creo que Luci me lo había mencionado... Híjole, la extraño mucho —suspiró Iria, y luego volteó a ver a Natalia con total naturalidad, preguntándole—: Mamá, ¿cuando tengas tiempo libre me llevas a viajar al extranjero? ¡Podríamos ir a donde está Luci!
Natalia se quedó sorprendida por un momento, pero luego soltó una carcajada:
—¡Claro! Mamá te promete que iremos en cuanto tengamos algo de tiempo.
Erick no esperaba que Natalia accediera a la petición de su hija tan fácilmente y se quedó atónito.
Por su parte, Luca, que bebía té a un lado en silencio, pareció captar el mensaje oculto en la plática de madre e hija.
Si Natalia de verdad llevaba a Iria a visitar a Luci, entonces era obvio que Erick también estaría allí. Básicamente, Natalia le estaba insinuando a Erick que podrían irse de viaje juntos en el futuro.
Al observar la expresión y reacción de Erick, Luca estaba seguro de que el otro hombre también había captado la indirecta.
—¡Qué padre! Papá, ¿tú también vas a venir con nosotras? —Iria no tenía ni idea de lo complicadas que eran las relaciones entre los adultos. Para ella, ir de viaje con su papá y su mamá sería lo más emocionante y divertido del mundo.
Luca observó a Natalia con una mirada oscura y profunda, luego volteó a ver a Erick y, finalmente, le respondió a su hija:
—Por supuesto, iremos todos juntos, yo tendré tiempo.

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Los comentarios de los lectores sobre la novela: Quédate con tu cuñada, querido exesposo