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Pero… ¿¡Eres un Millonario!? romance Capítulo 897

Natalia aceptó.

Ese mismo día, firmaron el acuerdo de transferencia de acciones.

Su socia sugirió que cenaran juntos.

Después de consultarlo con Ricardo, los tres se dirigieron a un restaurante.

Era el favorito de Natalia.

La socia había reservado una mesa con anticipación y, durante la cena, dejó de lado su frialdad laboral para mostrar un lado más cálido.

Preguntó por la vida de Natalia y, al enterarse de que esperaba un hijo, se mostró muy entusiasmada.

"Naty, te felicito, ahora tienes una familia completa, estoy muy contenta por ti".

La socia, Melisa Fierro, se había casado años atrás y tenía una familia feliz y exitosa. Su esposo e hijos prosperaban en Coronilla.

Desde que conoció a Natalia, la trató como a una hermana menor, ayudándola en muchas ocasiones.

Natalia la llamaba cariñosamente "hermana".

"Melisa, gracias por entender mi decisión. Si necesitas algo en el futuro, no dudes en contactarme".

Melisa sonrió.

A mitad de la cena, Ricardo se excusó para ir al baño.

Melisa le sirvió un café a Natalia: "El Sr. Roldán, ¿es de la familia Roldán de Ciudad Imperial?"

Había visitado Ciudad Imperial y conocía a la familia Roldán por reportajes en el país de Arposa.

"Sí, lo es".

Melisa no lo podía creer: "¿Cómo terminaron juntos tú y el Sr. Roldán?"

No era que despreciara a Natalia ni que fuera ambiciosa, pero la Natalia de hace cinco años y Ricardo parecían de mundos distintos, difíciles de imaginar como pareja.

Natalia sabía que Melisa no tenía malas intenciones y le contó brevemente cómo se habían conocido y enamorado.

Entonces Melisa entendió: "Ah, ya veo".

"Ustedes hacen una buena pareja".

De repente, Melisa recordó algo más: "Y aquel Sr. Pacheco..."

"Estuvimos juntos, pero al final nos separamos".

Natalia respondió honestamente.

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