Ainara no podía contener las lágrimas: "Hermano, ¿qué vamos a hacer?"
Hernán la abrazó, dándole consuelo: "No tengas miedo, estoy aquí para ti."
Hernán estaba decidido a conseguir el tratamiento para Odalys.
Ese mismo día, Odalys comenzó su primera ronda de tratamiento.
Hernán sacó cinco mil dólares, todo lo que tenía, y lo dio al hospital como pago inicial para el tratamiento.
A Ainara nunca le había tocado ver tanto dinero junto, y saber que era de Hernán la hacía sentir aún peor: "Hermano, lo siento."
Ese dinero era la beca de Hernán.
Él siempre había sido muy ahorrativo y rara vez gastaba en sí mismo.
"La señora me ha criado todos estos años, es como mi madre. Es justo que el dinero sea para ella."
Hernán tomó la mano de Ainara: "La señora se va a recuperar, tú solo concéntrate en estudiar, ¿entiendes?"
Ainara tenía un mal presentimiento: "Hermano, si gastamos todo ese dinero, ¿cómo vas a seguir estudiando?"
Hernán tomó una profunda respiración: "He encontrado un trabajo fuera, con un buen salario."
"Voy a ganar lo suficiente para la matrícula."
Este incidente también había agotado emocionalmente a Ainara: "Hermano, prometo estudiar duro y ganar dinero para ti."
Cuando Odalys despertó y se enteró de lo que Hernán había decidido, se sintió mal.
"Señora, usted va a mejorar."
Hernán le dijo con paciencia: "Usted es como mi madre. Si algo le pasa, Ainara y yo quedaremos sin nadie."
Los ojos de Odalys se llenaron de lágrimas.
Gracias al tratamiento oportuno, la salud de Odalys mejoró considerablemente.
Pero para una cura completa, era necesario un trasplante de riñón.
Hernán investigó y encontró que el trasplante costaría decenas de miles de dólares, además de encontrar un donante compatible.
Hernán pasó algunos días en el hospital antes de volver al trabajo.
Cada mes enviaba dinero a casa y cada noche, a través de videollamadas, Ainara podía ver su cansancio.
Odalys se sentía aún más culpable, incapaz de proporcionar una vida mejor para los niños y haciendo que Hernán cargara con tanto peso. Pasaba noches enteras sin poder dormir.

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