Entrar Via

Nunca conoces a quien tienes al lado (Aurora y Mateo) romance Capítulo 1766

Jeison tampoco parecía interesado en seguir perdiendo el tiempo con ellos.

Apenas los vio subir al auto, se volteó de una vez y entró al castillo junto a Javier.

Mateo observó fijamente a ambos.

Ahora que Javier había aparecido… ¿qué pretendía exactamente?

¿Podrían… hacerle algo a Aurora?

Mateo levantó despacio la vista hacia lo alto del castillo, con los ojos llenos de preocupación.

No, ya no podía seguir esperando. Tenía que sacar a Aurora de ahí lo más pronto posible.

Henry estaba furioso, la cara se le había puesto roja de la rabia.

—¡Jeison es demasiado arrogante! No es más que un simple favorito, ¿qué tiene de especial? ¡Y aun así se atrevió a burlarse de mí de esa manera! Cuando yo me convertí en el jefe de seguridad de este lugar, él ni siquiera sabía en qué calle pedía limosna. ¡Y todavía se ríe de que no tenga el aprecio de la señorita Alma! Él, un simple favorito, uno que puede ser descartado en cualquier momento… ¿de dónde saca tanta seguridad para comportarse así? ¡Me va a dar algo, de verdad!

Henry dijo un montón de cosas interminables, lleno de ira y resentimiento, como si estuviera a un paso de bajarse del auto para ir a pelearse con Jeison.

Waylon lo miró de reojo, sin perder la oportunidad de echarle más leña al fuego.

—Es que ahora es el consentido. Toda esa seguridad y arrogancia se la da la señorita Alma… por mucho que te enojes, no sirve de nada.

—¡Todo es culpa tuya!

Antes de que Waylon terminara de hablar, Henry le gritó con furia.

Waylon, ya acostumbrado a su carácter, le sonrió, calmado.

—A ver, dime entonces, ¿cómo es que ahora también es culpa mía?

—¡Los dos son favoritos! ¿Por qué él es tan consentido y tú estás como olvidado? ¡Porque no luchas, porque no compites! Si te esforzaras un poco, Jeison no tendría nada que hacer. Si tú fueras el favorito, rescatar a la esposa de Mateo sería pan comido, ¿cómo íbamos a tener que tragarnos esta humillación? ¡Todo es culpa tuya!

Waylon no respondió.

—¡Tengo que contarle todo esto a la señorita Alma! —siguió Henry, cada vez más exaltado—. Y preguntarle personalmente si de verdad le permitió a Jeison traer gente de fuera a su antojo. Ese Javier no me da buena espina; quién sabe qué estarán tramando esos dos, algo que pueda perjudicar a la mansión o incluso a la señorita Alma.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Nunca conoces a quien tienes al lado (Aurora y Mateo)