—¿Acaso se le olvidó que casi muere atrapado entre esos tres? —cuestionó Estrella con frialdad.
Aquella noche, de no haber sido por la intervención de Marcelo y Callum, Alonso no habría terminado al borde de la muerte tan fácilmente.
Al mencionar el fatal desenlace que casi sufre Alonso, la expresión de Rocío se volvió un tanto incómoda.
—Sí, el jefe lo sabe todo, pero si dijo que no lo necesita, es porque no lo necesita —respondió Rocío, intentando mantenerse leal.
—Ah, ¿sí? Bueno, está bien —concedió Estrella, encogiéndose de hombros.
Dijo que estaba bien, pero en realidad...
Estrella también deseaba que la operación de Amos fuera un éxito rotundo. Después de todo, no quería vivir con una amenaza constante acechándola desde las sombras.
—¿Ya descubrieron cuál es exactamente la relación entre Mónica Galindo y ese viejo miserable? —preguntó.
—¡Aún no! —admitió Rocío.
Todavía no lograban entender por qué el general Ritter valoraba tanto a Mónica, al punto de querer asesinar a Estrella para complacerla. Era un misterio sin resolver.
¡Estrella ansiaba saber la verdad!
Pero, viéndolo desde su perspectiva actual, quizás el motivo ya no era tan importante.
Una leve sonrisa se dibujó en los labios de Estrella.
—Entonces ya no hace falta investigar —dijo con calma.
—¿Ah?
—¡De todas formas, ese viejo tendrá que irse al infierno junto con Mónica esta noche!
Originalmente, Estrella no tenía intención de ir tras Ritter, pero el anciano había puesto precio a su cabeza solo por Mónica.
Cuando una persona busca proteger su propia vida, es capaz de hacer muchas cosas extremas.
Y la Estrella de hoy era la prueba viviente de ello.
Al principio, ella no quería involucrarse en ese pozo de fango ni convertirse en alguien como ellos.
Pero esa gente, hundida en el abismo, se empeñaba en agarrarla de los tobillos para arrastrarla con ellos.
Para liberarse, la única opción era cortarles las garras.
Rocío asintió con solemnidad.
—Entendido.
Rocío se retiró, dejando a Estrella completamente sola.
Aunque acababa de recibir el mensaje de que Amos no quería su ayuda, esto la involucraba directamente. ¿Cómo iba a quedarse de brazos cruzados?


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡No te metas con la Cenicienta!
Está interesante la novela pero no sé qué pasa al estar en el capítulo 884 y adquirir monedas no está funcionando solo muestra el mensaje error qué pasa...