Todo el caos que se había desatado por culpa de Mónica Galindo ya era un desastre monumental, y ahora Marcelo y Callum venían con esta locura.
—Le diré a Rocío que tenga mucho cuidado. En estos días, Callum y Marcelo van a estar buscándola como desquiciados.
Y ojalá solo la buscaran a ella.
El problema era que las cosas también se estaban complicando de su lado. El trato con Enrique Rojas ya se había venido abajo por la interferencia de esos dos.
No solo intentarían localizar a Estrella a toda costa, sino que usarían cualquier método sucio para obligar a Amos a entregarla.
—Antes pensaba que eras un descarado por lo que le hiciste, pero jamás imaginé que habría idiotas peores que tú.
Alonso lo fulminó con la mirada.
¿Acaso este hombre no sabía cuándo cerrar la boca? Si no tenía nada bueno que decir, mejor que no dijera nada.
No debería abrir la boca solo para insultar a la gente.
...
Mientras tanto, con Estrella.
Por fuera, parecía que la situación no le importaba en absoluto, pero en la soledad de la noche...
A solas en su habitación...
¡Sacó otro celular de sus pertenencias!
Miró el mensaje en la pantalla: 【¡Información confirmada!】
Eran solo unas cuantas palabras, pero fueron suficientes para que el corazón de Estrella cayera al vacío.
¿Qué información? Evidentemente, el hecho de que Marcelo y Callum estaban negociando con el general Ritter.
¿Cómo era posible que siquiera consideraran sentarse a hablar con él?
¿Qué clase de monstruos eran?
Estrella marcó un número. La llamada fue respondida casi de inmediato:
—¡El dinero no es problema! —dijo ella.
Había pagado una fortuna por esa información.
Cada dato tenía su precio, y siempre transfería los honorarios en cuanto recibía lo que pedía.
—¿Cuál es su moneda de cambio? —preguntó Estrella.
Aunque la gente de Amos ya le había advertido que el general Ritter la quería a ella, ¡necesitaba confirmarlo por otra fuente!
Después de todo, Amos era cercano a Alonso.
Y aunque Alonso ya no estuviera en este mundo, Estrella no podía evitar pensar que, por lealtad a él, Amos exageraría los defectos de Marcelo y Callum.
No quería que esa información tuviera ni el más mínimo margen de error.
—Tú.

VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡No te metas con la Cenicienta!
Está interesante la novela pero no sé qué pasa al estar en el capítulo 884 y adquirir monedas no está funcionando solo muestra el mensaje error qué pasa...