Como Estrella Robles ya había abandonado el Reino Unido, la única opción de Callum Harrington era exigirle respuestas a Amos.
—Ella no quiere volver. Tienes que respetar sus decisiones —respondió Amos.
—¡No estoy para perder el tiempo contigo!
—¡Si me provocas, de verdad la mataré! —amenazó Amos.
—Piénsalo bien, tu familia...
—¡Cállate!
Al escuchar la mención de su familia, Amos colgó el teléfono, furioso.
¿Qué se creía? ¿Ese infeliz de Callum Harrington pensaba que podía doblegarlo a la fuerza?
¡Amos caminaba de un lado a otro por la habitación, hirviendo de rabia!
Finalmente, se dirigió directamente a la sala médica.
Al entrar, se encontró con un hombre que estaba vendado de pies a cabeza como una momia.
Ese hombre era Alonso Echeverría...
Al ver el estado en el que se encontraba Alonso, Amos no pudo evitar quejarse:
—De repente, siento que todo lo que hiciste no valió la pena.
Alonso estaba consciente.
Pero en ese momento, no podía mover ni un solo músculo.
Al escuchar las palabras de Amos, ¡lo miró con una fiereza que cortaba el aire!
—El amor debería ser mutuo, pero está claro que su corazón ya no te pertenece —continuó Amos.
Aunque Marcelo tampoco había salido ganando.
Pero el corazón de Estrella definitivamente ya no estaba con Alonso, ¿verdad?
Amos sentía que sacrificarse a ese nivel por una mujer que no lo amaba era un desperdicio absoluto.
Aunque, para ser justos, fue Alonso quien traicionó primero a Estrella...
—¡Lárgate de aquí! —exclamó Alonso con voz gélida. No tenía la menor intención de escuchar las tonterías de Amos.
—No, espera, es que yo...
¡Se estaba volviendo loco!



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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡No te metas con la Cenicienta!
Está interesante la novela pero no sé qué pasa al estar en el capítulo 884 y adquirir monedas no está funcionando solo muestra el mensaje error qué pasa...