Con solo pensar que Marcelo quería arrebatársela, Alonso sentía tanta rabia que le daban ganas de arrancarle la cabeza.
—Ahora no es momento para que te pongas violento —dijo Amos—. ¡Él no tiene forma de llegar al Mar de Ámbar!
—Pero, cambiando de tema, ¿qué piensas hacer con tu hermana? ¿Vas a mandar a Seymour y a Rocío para sacarla a escondidas?
En cuanto a Cintia Echeverría, la hermana de Alonso, últimamente se había vuelto muy famosa en el Reino Unido.
El cuento de la Cenicienta a punto de convertirse en la flamante señora de la familia Harrington.
Callum Harrington era el hombre con el que innumerables mujeres soñaban con casarse.
Por lo tanto, durante ese tiempo, no solo había envidia hacia Cintia, sino también un profundo recelo.
La envidia normal se podía tolerar.
Pero, en cuanto a las mujeres consumidas por los celos y la codicia, quién sabe de qué serían capaces de hacer.
Así que, relacionarse con alguien como Callum Harrington no siempre resultaba ser una bendición.
Alonso apretó la mandíbula.
Al escuchar eso, su semblante empeoró drásticamente.
Antes, cuando Estrella aún estaba en el Reino Unido, se encontraba bajo el ala de la familia Harrington.
Para Alonso, si Estrella hubiera estado dispuesta a ayudarlo a sacar a Cintia en aquel entonces, habría sido la solución perfecta.
Sin embargo, Estrella se había negado rotundamente a involucrarse.
Ahora que Cintia y Callum estaban a punto de casarse, era más que obvio que Callum mantendría la seguridad al máximo nivel.
¡Además de que ya le habían sacado a Estrella de su propio Castillo Harrington bajo sus narices!
—Quién sabe con qué jugarreta saldrá Callum Harrington esta vez —comentó Amos.
A su parecer, las intenciones de ese hombre no eran para nada puras.
Todo lo que hacía llevaba un propósito oculto.
Si Cintia sentía algo por él y tenía alguna expectativa sobre esa boda, entonces...
Ni siquiera hacía falta pensarlo, el resultado final la dejaría completamente decepcionada.
Al escuchar la palabra propósito, la cara de Alonso se descompuso aún más.
—¡Si se atreve a tocarle un pelo a Cintia, juro que lo mato con mis propias manos!
Alonso adoraba a su hermana menor; su relación con ella era muy diferente a la que tenía con Mariela Echeverría.
En el pasado, Cintia siempre se había llevado muy bien con Estrella.


Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡No te metas con la Cenicienta!
Está interesante la novela pero no sé qué pasa al estar en el capítulo 884 y adquirir monedas no está funcionando solo muestra el mensaje error qué pasa...