Entrar Via

No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó romance Capítulo 1369

Félix se sintió un poco incómodo.

Eran solo un par de palabras, pero le había costado horrores decirlas.

Y ahora que las había soltado, esperaba alguna reacción.

Observó a Valeria.

La chica tenía una sonrisa que ocultaba una clara intención.

Entonces, Félix lo entendió de golpe.

—¿Lo hiciste a propósito?

—¡Claro! Si no me lo decías de frente, ¿cómo iba a saber qué pasaba por tu cabeza?

Félix no sabía si reír o llorar.

—Bueno, ya lo dije. ¿Aceptas?

Valeria se acercó un poquito más a él.

—Ya que tienes tanto dinero, ¿por qué no haces una donación tú también?

Félix frunció el ceño.

—Estoy hablando de algo serio contigo.

—Yo también estoy hablando en serio.

Él no respondió. Se levantó, cojeó hasta su mochila y la abrió.

Al volver, traía una tarjeta bancaria en la mano.

—Aquí hay cincuenta millones. Son tuyos.

Valeria abrió los ojos como platos.

—¿Todo para mí?

—Este es el dinero que mi mamá quería que le diera a mi hermana, pero ella nunca lo quiso aceptar, así que lo he estado guardando yo.

»Por fin encontré el lugar perfecto para gastarlo.

»Tómalo. Sé que en tus manos, cada peso valdrá la pena.

Valeria dudó en tomarla.

—No sé si sea correcto... Después de todo, es dinero que tu mamá quería darle a Nanette.

—Si mi mamá supiera en qué se va a usar, estaría muy feliz.

Valeria no pudo evitar preguntar:

—¿Cómo está tu mamá?

—Está muy bien. Desde que salió de aquel lugar, es otra persona. Ya no tiene esa actitud prepotente ni amargada. Está mucho más tranquila. Para que no se aburriera en casa, le pedí que me ayudara a administrar la Villa Montaña.

Ese resort era el legado más preciado de su padre.

Y ahora, su madre lo cuidaba como un tesoro.

Valeria finalmente tomó la tarjeta.

—De acuerdo. Tomaré este dinero como mi dote.

Félix sonrió de lado.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó