Entrar Via

No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó romance Capítulo 1298

Había visto infinidad de joyas a lo largo de su vida, pero nunca nada que se comparara con el esplendor de aquellas piezas.

Un Brazalete de Oro con Dragones Imperiales, collares de oro rematados con incrustaciones de piedras preciosas que caían en cascada, la horquilla de jade con incrustaciones de oro en forma de fénix, elaboradas gargantillas de perlas con gemas vibrantes, una majestuosa pulsera de jade verde imperial y un deslumbrante anillo de rubí.

Bastaba un solo vistazo para comprender que ninguna de estas alhajas había sido forjada con técnicas modernas.

Eran, indudablemente, auténticas reliquias de la nobleza.

Semejante nivel de detalle y artesanía las convertía en verdaderos tesoros de incalculable valor.

Daniela acarició las joyas con una ternura infinita; su expresión era de absoluta paz.

—Estas piezas son las joyas ancestrales de la familia Mancera, heredadas de generación en generación. Cuando me casé con el padre biológico de Fabián, mi madre me las confió.

—Las he guardado como mi mayor tesoro; nunca me atreví a lucirlas. Mi intención siempre fue reservarlas para el día que Fabián decidiera casarse y así entregárselas a su esposa.

—Jamás imaginé que terminaría uniendo mi vida a la de tu padre, ni mucho menos que la vida me regalaría una hija tan maravillosa como tú.

—Nanette. —Daniela deslizó suavemente el cofre hacia ella—.

—Tú y Noel están a punto de celebrar su boda y yo no sabía qué regalarles. Tras darle muchas vueltas, he decidido que este es el obsequio perfecto para ti.

Además de conmoverse, Nanette se sintió sobrecogida.

Que Daniela estuviera dispuesta a cederle algo de tanto peso emocional y económico la dejó sin palabras.

Y, por supuesto, lo rechazó de inmediato.

—Doña Daniela, no puedo aceptar esto.

Antes de que Daniela pudiera replicar, Nanette se adelantó:

—Por favor, escúcheme.

—Comprendo perfectamente que me ofrece esto porque me ve como a una verdadera hija. De verdad que me conmueve el alma y se lo agradezco eternamente.

—Pero estas joyas son el legado de la familia Mancera; su valor es incalculable. Sería incorrecto que me las quedara.

—Nanette —dijo Daniela con voz serena pero firme—, el valor material de estos objetos jamás superará al de los sentimientos auténticos. Aunque nos conocemos desde hace poco, ya nos une un lazo de madre e hija. Como la figura materna que soy para ti, es lo más normal del mundo que te haga un regalo de bodas tan especial.

—No, de ninguna manera —insistió Nanette, negando con la cabeza.

—De verdad, no puedo aceptarlo.

—Nanette...

—Doña Daniela. —Nanette cerró el cofre de sándalo y lo empujó de vuelta hacia ella—. Estas reliquias deben pertenecer a mi hermano o a la mujer que se convierta en su esposa, no a mí.

Daniela guardó silencio por unos instantes.

—¿Acaso tienes miedo de que tu hermano se moleste?

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó