Dado que la joyería era una marca de lujo, su prestigio y su imagen pública lo eran todo. Su identidad se basaba en la elegancia y la exclusividad.
Pero ahora, el patético comportamiento de su gerente los había arrastrado por el fango.
El departamento de relaciones públicas de la marca emitió un comunicado de emergencia en plena madrugada.
Primero, la empresa ofreció una disculpa profunda y sincera.
Luego, aseguraron que, si bien no castigarían injustamente a ningún empleado inocente, bajo ninguna circunstancia tolerarían a quienes mancharan sus valores. Pidieron a los internautas que fueran testigos de que la compañía investigaría el asunto con la mayor rapidez para dar a sus clientes afectadas y al público una respuesta satisfactoria.
El tono profesional y sincero del comunicado calmó un poco la furia de las redes, haciendo que la indignación colectiva apuntara sus cañones directamente hacia Renata.
Patricia Quiles, tras leer las tendencias, decidió echarle más leña al fuego.
Aprovechando el caos, desempolvó los recientes escándalos de su prima: cuando fue arrastrada a la comisaría para ser investigada y el perturbador incidente donde empujó a su propia hermana por las escaleras.
Y no se detuvo ahí. Hizo circular rumores, revelando que la madre de Renata había sido la amante de su padre y que Renata era en realidad una hija ilegítima.
[¡Esa tal Renata es una completa desquiciada! Dicen que empujó a su propia hermana por las escaleras.]
[¡Rumor fuerte! ¡Rumor fuerte! Dicen que no son hermanas de verdad. Renata es la hija de la amante. Cuando la otra logró casarse, Renata obtuvo el título de niña rica.]
[¡Tengo otro chisme! Aseguran que la amante detestaba tanto a la hija de la esposa original que logró que la encerraran en un manicomio.]
[¿Escucharon que la tiró por las escaleras para quedarse con la herencia? Parece que el viejo dueño de la familia ya está a punto de estirar la pata.]
[¡Qué escándalo! ¡Esto es una novela de la vida real!]
El volumen de la conversación en línea fue monstruoso.
El equipo del Grupo Quiles no daba abasto para borrar publicaciones ni retirar las tendencias. Apenas lograban tumbar un hashtag, brotaban cien más en otras plataformas, como hongos después de la lluvia.
Desesperados, los voceros del Grupo Quiles lanzaron un comunicado furioso a la medianoche. Adoptaron una postura sumamente arrogante, amenazando con demandas legales a cualquier usuario que siguiera esparciendo rumores.
¡Anunciaron que llevarían el caso hasta las últimas consecuencias!
Esa actitud desafiante solo despertó el instinto rebelde de los internautas.
Los usuarios comenzaron a comparar la agresividad del Grupo Quiles con la humildad de la joyería. Sorprendentemente, esto le dio una redención a la marca de joyas.
Aprovechando el giro a su favor, la marca aceleró su investigación interna.
Antes del amanecer, publicaron su veredicto final.


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Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi hijo eligió otra mamá, y yo elegí mi imperio