Entrar Via

Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia) romance Capítulo 628

Capítulo 628

-Por suerte no partes de una base tan mala; con un poco de esfuerzo lo vas a lograr...

Mientras hablaban, ya habían llegado al tablero de anuncios.

El lugar ya estaba lleno de compañeros que hablaban sobre quién había quedado en qué grupo, y cada vez que dos amigos seguían juntos en la misma clase, se oían gritos de alegría.

Olivia ni siquiera miró hacia el grupo de Programación; fue directo al de Comunicación y Diseño.

-Es por aquí, ¿a dónde vas...? -Adrián no terminó la pregunta; entonces se dio cuenta de algo y la siguió.

Entonces, en la lista del grupo avanzado de Comunicación y Diseño 1, vio el nombre de Olivia.

-¿Me mentiste?

A sus espaldas, la voz de Adrián le sonó helada a Olivia, aun en pleno verano. Y después, ni un sonido más. Cuando volteó, él ya se había ido; Leonardo, en cambio, se acercó riendo.

-¡Olivia! ¡En serio quedamos en el mismo grupo!

Era cierto. Leonardo también aparecía en el grupo avanzado de Comunicación y Diseño 1.

-¡Hoy sí o sí te invito a comer! ¡Para celebrar! - Leonardo estaba eufórico.

Olivia no aceptó. Leonardo siempre insistía en que le debía una comida. No era para tanto; para ella, solo significaba poner un lugar más en la mesa. Además, la habían llamado desde su casa.

Sus papás querían que esa noche fuera a cenar a un restaurante. Decían que era para celebrar que ya había elegido su carrera técnica y, de paso, para que le sirviera de ejemplo a su hermano.

Olivia no fue. Sabía bien para qué la llamaban sus papás. Algo así ya había pasado una vez por esas fechas.

Desde que era niña, sus papás casi nunca se habían ocupado de ella; cada vez que la buscaban, nunca era para nada bueno.

Colgó el teléfono, resolvió lo de la escuela y se fue a casa.

Tendría clases durante las vacaciones de verano, pero antes de que empezaran quedaban unos días de descanso, y pensaba pasarlos en casa acompañando a su abuelita.

Olivia, en cambio, se colocó delante de su abuelita y se rio con sarcasmo.

-Me llamó pequeña bastarda. Yo tampoco sé quiénes son mis padres de verdad.

-Tú... -Ernesto azotó los cubiertos contra la mesa-. i Sí que te crees mucho!

A los quince años, Olivia siempre le había tenido miedo a su papá. La Olivia de ahora ya no le temía.¿ Quería pegarle? ¡Ella también podía responder a golpes! ¿Que no podía ganarle? ¡Entonces le daba con una silla! ¡Con un plato! Y si no, jen la cocina todavía había cuchillos!

No iba a dejar que nadie creyera que ella no era capaz de perder la cabeza. Pero, esta vez, Ernesto volvió a contenerse. Cedió cuando la mamá de Olivia tiró de él y se sentó de mala cara.

La mamá de Olivia le dijo a su hija con una sonrisa:

-Olivia, ¿cómo vas a hablar así de ti misma?

-¿Cuándo hablé así de mí misma? "Bastarda" tampoco es un insulto para mí. Yo también quiero saber quiénes son mis verdaderos padres.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)