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Me Casé con el que Pagó Mi Venganza romance Capítulo 746

Con el rostro hundido en su hombro, buscando el calor de su cuerpo, la ansiedad de Renato fue disipándose poco a poco. Un momento después, levantó la cabeza. Las puntas de sus dedos trazaron suavemente la línea de sus ojos, bajaron por su rostro y terminaron en su barbilla, acariciándola con delicadeza.

Cuando habló, su voz estaba cargada de ternura:

—Quiero volver a Bahía del Sur. Ese es el único lugar que nos pertenece solo a los dos.

En las oscuras pupilas de ella se reflejaba su silueta. Se mordió el labio dudando.

—Pero les prometí a mis suegros que me quedaría aquí en la mansión hasta que naciera el bebé. —Hizo una pausa y ofreció una solución—: Si quieres, mañana hablo con ellos.

Renato no quería ponerla en una situación incómoda.

—Mejor esperemos un poco más.

Magdalena parpadeó y asintió con un suave 'sí'. Al notar el cansancio marcado en su rostro, apartó las sábanas con la intención de levantarse.

Renato la devolvió suavemente a la cama.

—¿A dónde vas?

—A prepararte el agua para que te bañes.

Él le sujetó los hombros y volvió a arroparla con cuidado.

—Quédate ahí, yo lo hago.

Ella asintió. Renato se quitó el saco, se desabrochó el reloj, tomó su bata y entró al cuarto de baño.

...

Al mediodía siguiente, después de almorzar, Magdalena le pidió al mayordomo que le preparara un auto para salir.

Sebastián bajó las escaleras apoyado en su bastón, con un elegante abrigo gris de estilo británico colgando del otro brazo.

—Justo voy al hospital. Si quieres, puedo llevarte, Magdalena.

Ella le respondió con tono neutro:

—No hace falta. No vamos para el mismo rumbo.

Sebastián enarcó una ceja y no insistió más.

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