Amiga: [Cuéntamelo con detalle, a ver].
Después de escucharla.
Su amiga se quedó callada un largo rato y luego escribió: [Mmm, tal vez sea verdad].
Considerando cómo había sido el comportamiento de Félix durante sus tres años de matrimonio, esa amabilidad repentina era demasiada.
Y además cuidándola tan de cerca, preparándole las tres comidas diarias.
Sí que era muy raro.
Casiana: [Amiga, ¿crees que tenga alguna intención oculta? ¿Algo para que yo acepte cierta condición cuando nos divorciemos?].
¿Por ejemplo, que ella aclarara que el divorcio fue por su culpa?
¿O pedirle que hablara a su favor frente a su amor platónico?
A decir verdad, Félix la había tratado bastante bien.
Si de verdad tenía una condición, solo necesitaba pedirlo, no hacía falta llegar a eso.
Amiga: [Piénsalo bien, ¿no existirá la posibilidad de que el Dr. Hidalgo se haya enamorado de ti?].
Los ojos de Casiana se abrieron de par en par, sus labios rosados se apretaron y empezó a escribir aún más rápido: [Amiga, tú eres más soñadora que yo].
Llevaban casados tres años y el tiempo que habían pasado juntos no sumaba ni dos meses en total.
Y el tiempo en el que realmente habían interactuado era aún menor.
Incluso si coincidían en algún lado, ambos mantenían una distancia respetuosa, sin entrometerse en la vida del otro.
¡Félix no había tenido ni la oportunidad de enamorarse de ella!
Amiga: [Casiana, uno siempre debe tener sueños, ¡qué tal si Félix se volvió loco!].
Casiana: [¿Estás segura de que no me estás insultando con eso?].
Amiga: [¡Uy, te diste cuenta!].
Habiendo tantos hombres en el mundo, quién sabe qué embrujo le habían echado a Casiana.
Era Félix o nadie.
Aunque fuera guapo y tuviera una figura envidiable, siempre llevaba cara de amargado.
Solo alguien como Casiana podría estar interesada.
Si de ella dependiera, a una piedra tan fría que no se calienta con nada, ya le habría dado una patada y la habría mandado directo a volar.
Casiana: [No lo entiendes].
Era una larga historia y Casiana no quería perderse en sus recuerdos otra vez.
Durmió de manera intermitente toda la noche.
Recién despierta.
Sintió un olor extraño.
¿Eran las seis de la mañana?

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