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Más que una niña: La rebelde y su protector romance Capítulo 1364

—La verdad sí me dio un poco de hambre.

Félix se masajeó el cuello, interrumpiendo a propósito el momento romántico de la pareja.

—¿Qué quiere comer el Dr. Hidalgo? —preguntó Rogelio con una leve sonrisa, sin prisas—. Le diré a Eva que se lo prepare.

Félix rodó los ojos en blanco. ¿Este tipo se creía un rey de las sombras? Era el perrito faldero de su hermana.

—Escuché que atraparon a Anahí, ¿qué hicieron con ella? —Félix cambió de tema.

—Mm.

Rogelio dejó un vaso de agua al alcance de Aldana y habló con calma:

—Solo la mandé al lugar donde debía estar.

¿Al lugar donde debía estar?

Félix se quedó pasmado unos segundos, pero pronto lo entendió.

Aunque sonaba cruel, era lo que se merecía.

—Dejé a Lucrecia para que tú te encargues de ella —le dijo Rogelio mientras le masajeaba los hombros a Aldana.

—De acuerdo.

Aldana se puso de pie y miró a Félix.

—Félix, esta noche duermes en el cuarto de invitados. Seguiremos con los datos mañana.

—Entendido, ve a descansar —respondió Félix, aunque se quedó pegado a la computadora toda la noche.

En internet seguían insultando a Aldana y a sus padres; cuanto antes tuvieran los resultados, antes podrían limpiar sus nombres.

Poco después, la puerta se abrió de nuevo y Rogelio entró con un plato de comida.

—El sándwich que te gusta, hecho por mí.

—Gracias, cuñado —sonrió Félix con orgullo—. ¿Aldi ya se durmió?

—Mm.

Rogelio arrastró una silla, se sentó a su lado y preguntó:

—¿Algún avance?

—Sí.

Félix le dio un mordisco al sándwich y respondió:

—Mamá y papá también están ayudando. En unos días podremos extraer los genes originales.

Mucho antes del tiempo estimado.

—Bien —asintió Rogelio—. También hay pistas sobre Mónica Solís. Aún está viva.

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