Entrar Via

Más que una niña: La rebelde y su protector romance Capítulo 1362

Fuera de la universidad.

Cuando Lucrecia se encontró con Anahí, le contó emocionada sobre la declaración de Rogelio acerca de tener pruebas a favor de Aldana.

—¿Pruebas?

Anahí se echó a reír al escucharlo.

—Hay una grabación en video de todo el proceso. ¿De dónde va a sacar pruebas? ¡A menos que la que recibió la modificación genética no sea ella!

Pero, ¿cómo iba a ser posible?

¡Aldana era el sujeto de pruebas de la modificación genética!

Si no hubiera sido modificada, ¿cómo podría tener un coeficiente intelectual tan brillante?

Iba a sentarse a esperar a ver cómo intentaban negarlo.

—Dra. Anahí, ¿no dijo que tenía una bomba de información? ¡Démela rápido para publicarla en internet! —la apresuró Lucrecia.

—Toma.

Anahí no dudó y le envió un archivo electrónico.

—Los padres de Aldana fueron investigadores en el Instituto de Investigación de Biología Genética de Arposa y contribuyeron enormemente al desarrollo de la modificación genética.

—Cuando esto se publique, toda su familia quedará clavada en el muro de la vergüenza para siempre.

Adiós a la imagen de joven genio, del famoso actor, del reconocido médico...

En el futuro, cuando caminaran por la calle, la gente los vería como ratas que alteraron el orden natural y los repudiarían.

Pensar en el sufrimiento que la familia de Sania Verano soportaría el resto de sus vidas llenaba a Anahí de un inmenso placer.

—Listo —dijo Anahí después de enviar la información, moviendo los labios—. Todo ha terminado. No volvamos a vernos.

Ya había comprado su boleto de avión para regresar al país Arposa.

En cuanto se recuperara de sus heridas, reiniciaría la investigación sobre modificación genética.

Tras decir esto, Anahí se ajustó la gabardina y dio media vuelta para marcharse.

Quién iba a imaginarlo.

Apenas llegó a la entrada de La Fábrica Abandonada, se encontró con una multitud de hombres de negro.

Al hombre que lideraba el grupo lo reconocería aunque se convirtiera en un fantasma.

Rogelio Lucero.

—Tú...

Anahí se giró bruscamente, mirando a una Lucrecia igual de desconcertada.

—¿Tú los trajiste?

—¡No, yo no fui!

Lucrecia retrocedió aterrorizada, tropezando, con pánico en los ojos.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Más que una niña: La rebelde y su protector