Lo tomaría como una compensación por los malos ratos.
Después de la siesta, Clara llevó a los dos pequeños de vuelta a la casa de la familia Soler.
—¡Ay, mi Andrés...! ¡Silvia...!
Era evidente que Yolanda no esperaba que Clara regresara tan pronto.
Le tocó la frente a Silvia para asegurarse de que estaba bien, y luego abrazó a Andrés preguntándole a qué quería jugar.
El rostro de Yolanda rebosaba de una alegría incontrolable.
Selena lanzó una mirada a la expresión radiante y relajada de Clara y sintió cómo la envidia le carcomía las entrañas.
Al recordar que la noticia que había visto varias veces en internet había desaparecido, supo que Vicente había intervenido.
Ya fuera por proteger la reputación de Grupo Velasco o su propio orgullo, esta estúpida de Clara seguramente creería que lo había hecho por ella.
Probablemente hasta pensaba que a Vicente le importaba.
Con razón estaba tan presumida.
Sin ganas de verla pavonearse, Selena agarró su bolso y se dispuso a salir.
—¡Mamá, hermana, me voy a la empresa!
Llevaba un traje sastre blanco muy ajustado a la cintura. La falda era tan corta que si daba un paso un poco más largo, corría el riesgo de mostrar su ropa interior.
Clara se giró para mirarla y, en medio del rugido del motor acelerando, le preguntó en voz baja a Yolanda:
—Mamá, ¿Selena ya tiene un puesto en la empresa?
Clara, siendo ella misma la villana de la novela, sabía que el papel de Selena ni siquiera figuraba como importante.
No conocía los detalles exactos.
Solo sabía que Selena terminaba siendo muy arrogante y que se reencontraría con su padre biológico, quien se haría rico de la noche a la mañana.
Clara tenía que estar alerta.
Yolanda asintió.
—Quería entrar a la empresa, así que tu hermano le consiguió un puesto en el Departamento de I+D.
Dicho esto, Yolanda no olvidó observar la expresión de Clara.
—Clara, Selena no sabe nada de investigación y desarrollo, es solo un puesto por compromiso, tú...
—Mamá, no soy tan rencorosa... —Clara apoyó la cabeza en el hombro de su madre—. Ojalá que ella y mi hermano sean cada vez más exitosos, así mi papá podrá jubilarse antes y disfrutar de la vida en casa.
Yolanda mostró una expresión de sorpresa y alegría.

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