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La Ultima Oportunidad de la Luna Enferma romance Capítulo 265

Perspectiva de Alexander

Algo no me cuadraba con la historia de Stella.

La vi doblar la esquina y desaparecer de mi vista. A pesar de la herida en la pierna, caminaba con demasiada facilidad, casi como si el dolor no fuera para tanto. Pero no era eso lo que me preocupaba. Tampoco era su rechazo a la Prueba de Luna, una oportunidad que cualquier mujer en su posición habría hecho lo imposible por conseguir.

Lo que no podía sacarme de la cabeza era la forma en que había reaccionado cuando le pregunté por su antigua manada. Había estado a punto de decírmelo; lo vi en su cara. Durante un segundo, incluso pensé que iba a soltar el nombre, pero se frenó a tiempo y después intentó convencerme de que simplemente no lo recordaba por culpa de la amnesia. Demasiado conveniente.

Si realmente había perdido la memoria, desde luego parecía haber conservado intactas las partes que le convenían.

No pensaba dejarlo pasar.

Regresé a mi Despacho y encendí el ordenador.

Allí estaban los registros de todas las manadas y sus territorios. Recordé lo que Stella me había contado sobre el incendio de su casa cuando le pregunté cómo había terminado convertida en renegada, así que empecé a revisar los registros de los últimos años en busca de algún incendio lo bastante grave como para destruir una casa entera y dejarle un trauma semejante.

Pasé de un registro a otro, pero no encontré nada. Había habido incendios, por supuesto, aunque ninguno tenía la magnitud que necesitaba. Eran accidentes pequeños, daños limitados, nada que pudiera explicar la historia de Stella. Hasta que encontré uno: el incendio de la Finca Stormhollow.

Me quedé mirando el nombre durante unos segundos antes de abrir el expediente. En cuanto aparecieron en la pantalla las fotografías de la finca reducida a cenizas, sentí que se me cerraba la garganta.

No quería volver a aquel día. No quería recordar a Ella llegando a Stormhollow, tan alterada que el parto se adelantó, ni todo lo que vino después.

Su muerte.

Cerré el expediente antes de poder seguir mirando. No. Aquello no tenía sentido. Stella había dicho que, después de que su loba tomara el control, había despertado lejos de aquí, a kilómetros y kilómetros de Stormhollow. Incluso si su loba hubiera corrido durante horas, no habría podido llegar tan lejos. Así que no podía tratarse del mismo incendio.

Y, aun así, seguía sin entender qué demonios estaba pasando. Había algo en Stella que me resultaba demasiado familiar: la manera en que se movía, algunos de sus gestos, su forma de hablar, incluso ciertas expresiones.

Todo me recordaba a Ella.

Y ahora aquella mujer cuidaba de mi hijo mientras ocultaba algo que claramente no quería contarme. Si aquello podía tener alguna relación con Lucien, necesitaba descubrir la verdad. Quizá entonces también entendería por qué Stella parecía tan decidida a mantenerse alejada de la Prueba de Luna.

Ya era tarde cuando decidí ir a ver a Lucien.

Si Stella seguía despierta, seguramente estaría con él. Casi siempre lo estaba; desde que había llegado, parecía incapaz de mantenerse lejos de mi hijo. Cuando me acerqué a la habitación, algo al otro lado de la puerta hizo que redujera el paso.

Era una voz.

Stella estaba cantando, apenas un murmullo, una melodía suave que se filtraba por la puerta cerrada. Mi lobo reaccionó al instante. Se revolvió dentro de mí en cuanto escuchó aquella voz.

No podía ser.

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