Perspectiva de Ella
El restaurante era cálido y acogedor, con una iluminación suave que hacía que todo se sintiera más íntimo, como si por un momento el mundo exterior hubiera dejado de existir.
Nos sentamos junto a la ventana, desde donde podía observar a la gente caminar por la calle: personas riendo, parejas tomadas de la mano, familias cargando bolsas de compras.
Personas con vidas normales.
Familias reales.
Amores reales.
—Lo siento —dije en cuanto terminamos de ordenar—. No quería entrometerme en tu pasado. Fue una falta de respeto de mi parte.
Lilith negó suavemente con la cabeza.
—No es que no quiera hablar de ello… es solo que es complicado.
No la presioné. Me quedé en silencio, esperando a que hablara cuando estuviera lista, aunque una parte de mí deseaba desesperadamente conocer la respuesta.
Después de unos segundos, Lilith bajó la mirada hacia sus manos.
—La verdad… es que te veo como una hija.
Su voz se volvió más suave.
—No solo eso… eres mi hija, Ella. La hija que nunca tuve la oportunidad de criar.
Sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas.
Dudó durante un momento antes de continuar.
—Sí tuve una hija… una niña.
Abrí los ojos, sorprendida.
Era la primera vez que escuchaba algo así. Siempre había asumido que Lilith no tenía hijos, pero nunca se lo había preguntado directamente.
—¿Le pasó algo? —pregunté con cuidado, temiendo la respuesta.
—Está viva —respondió rápidamente.
La forma en que lo dijo dejó claro que necesitaba que yo lo supiera.
—Está bien. Solo que… no sabe que existo.
Fruncí el ceño, confundida.
—¿Cómo que no sabe de ti?
Lilith soltó un suspiro lleno de tristeza.
—No la he visto desde que era un bebé. Ni siquiera había cumplido un año.
Sus dedos se entrelazaron sobre la mesa.
—Pero la he cuidado desde lejos todos estos años… asegurándome de que estuviera a salvo, de que tuviera todo lo que necesitaba.
Una risa amarga escapó de sus labios.
—Aunque, a veces, siento que ni siquiera hice un buen trabajo.
La miré sin poder comprenderlo.
—¿La observas… y ella no sabe quién eres realmente?
Lilith asintió lentamente.
—Algo así.

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