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La Traición en Vísperas de la Boda romance Capítulo 1413

—No estoy en el corporativo del Grupo Núñez, estoy en una sucursal.

Regina soltó una sonrisita disimulada.

—Una sucursal no suena mal. Seguro la señora quiere que te foguees un rato ahí antes de jalarte a las oficinas centrales.

»La última vez que te dejó encargada de esos proyectos internacionales quedó claro que confía a ciegas en ti.

Olivia asintió.

—Sí, ahorita ando en la sucursal de la Colonia Sur Verde.

Al escucharla, Regina detuvo el vaso de agua a medio camino de sus labios.

—¿Trabajando con la señorita Calvo?

Olivia volvió a asentir.

Regina dejó escapar un suspiro y sonrió con resignación.

—Con razón saliste a esta hora. Supongo que no le dijiste que te ibas a ver conmigo, ¿verdad? Con lo que me trae ganas, capaz que se la agarra contra ti si se entera.

—No —dijo Olivia, moviendo la cabeza—. Para nada.

Regina seguía sonriendo, pero en sus ojos se asomaba un toque de amargura.

—No ha de ser fácil aguantar a la señorita Calvo como jefa, ¿verdad?

»Cuando estaba en Entretenimiento y Futuro S.L., todos andábamos pisando cascarones. El ambiente era súper pesado, sentías que te asfixiabas y hasta te bajoneabas de ir a trabajar.

Olivia negó de inmediato.

—Para nada.

»Ahorita en la sucursal todos andan con la pila bien puesta. Las decisiones que toma la señorita Calvo han estado súper bien, y encima les subieron el sueldo a todos.

Regina apretó los labios y comentó con una sonrisa forzada:

—Qué lista nos salió. Dándoles unas cuantas migajas ya los tiene comiendo de su mano.

Olivia decidió quedarse callada ante eso.

—A veces a uno no le queda de otra más que aguantarse lo que le toca.

»Esa debe ser mi cruz.

»Olivia, tú por lo menos la tienes un poco más fácil. Aunque no te hayan metido al círculo de poder de la familia Núñez, y aunque la señora no te consienta tanto como a Jimena, por lo menos no te tiene en la mira.

»Si le echas ganas, en una de esas terminas con un buen puesto. Tienes más futuro que yo.

»Ahorita estoy enferma, no puedo agarrar ni un solo proyecto. Antes, de perdida, mi relación con Federico me daba algo de fama en el medio, pero ahora no me voltean a ver ni las moscas.

Para un artista, perder presencia significaba desaparecer del mapa en un abrir y cerrar de ojos.

Especialmente si no tenía ningún proyecto que la respaldara.

De no ser por Jimena, que seguía prendida como sanguijuela a la familia Núñez aun después del divorcio, la señora Núñez nunca habría sido tan cruel con ella.

Regina estaba a un paso de odiar a Jimena con toda su alma.

La quería ver muerta.

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