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La Sangre No Miente, Pero Él Sí romance Capítulo 504

Camino de regreso del sanatorio.

En el interior del carro reinaba un silencio denso, el ambiente se sentía pesado, casi irrespirable.

Kiara miraba por la ventana, viendo cómo los árboles parecían huir hacia atrás en la distancia. De repente rompió el silencio.

—La verdad, Dionisio me deja sin palabras. No puedo creer que incluso haya engañado al abuelo.

Aarón apretó el volante, los nudillos se le pusieron blancos.

—Hace todo esto porque quiere seguir controlándote.

La voz de Kiara temblaba apenas.

—Me da miedo que le haga algo al abuelo. Él ya está grande, no aguantaría otro susto…

Aarón la miró de reojo, con una expresión tan dolida que casi se le salía del pecho.

—Ya puse a más gente vigilando el sanatorio. Hay guardias día y noche, no pienso dejar que nadie se acerque al abuelo.

Kiara no respondió, solo se cubrió la cara con las manos, como queriendo esconderse del mundo.

Sabía que Aarón estaba haciendo todo lo posible por ayudarla. Pero Dionisio era como un pozo sin fondo: nunca sabías cuántas trampas guardaba.

Y, además de preocuparse por la seguridad del abuelo, había algo más que la inquietaba.

Le preocupaba Aarón.

Conociendo la forma en que Dionisio guardaba rencor, no iba a dejar las cosas así de fácil. Seguro ya estaba tramando su próxima jugada.

...

Cuando regresaron al rancho, el sol estaba a punto de esconderse, tiñendo el cielo de rojo fuego.

El asistente de Aarón ya los esperaba en la entrada. Apenas bajaron del carro, se acercó con cara seria.

—Señor Aarón, hay algo que necesita saber…

Aarón le hizo una seña para que esperara.

Primero ayudó a Kiara a entrar a la casa y acomodarse en el sofá. Solo entonces salió al balcón con el asistente.

—Habla.

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