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La Sangre No Miente, Pero Él Sí romance Capítulo 490

—Si crees que vas a llevarte a Kiara, olvídalo —la voz de Dionisio sonó como una puerta que se cierra de golpe.

—Cristian, prepara de inmediato el vuelo a Dubái.

—Enseguida, señor Dionisio.

...

Al día siguiente.

Isla Palmares. Residencia Sol y Brisa.

Kiara, tras varios días de cuidados y tratamientos, comenzaba a recuperarse. Las heridas de sus muñecas y brazos ya habían formado costras y parecían estables. Aunque aún se sentía débil, por fin podía moverse despacio, apoyando los pies en el suelo con cautela.

Una de las empleadas se acercó, preocupada.

—Señorita Kiara, todavía no debería caminar tanto. Mejor vuelva a la cama y descanse.

Ella no respondió. Guardaba un silencio sombrío mientras salía del cuarto, decidida a caminar una y otra vez junto a la piscina. Su única idea era forzar a su cuerpo a sanar más rápido. Solo así encontraría alguna oportunidad de escapar de esa jaula disfrazada de mansión.

Pasaron unos cinco minutos. Un sudor fino humedecía su frente y la vista se le nublaba por momentos.

—Ay... —soltó casi sin fuerzas.

—Señorita Kiara, de verdad será mejor que regrese a su habitación.

—Está bien —contestó apenas, dejando que la empleada la ayudara a volver.

Justo al llegar a la puerta, Kiara notó algo extraño a través de la ventana: un helicóptero descendía en el patio. El ruido de las aspas retumbaba hasta los huesos.

La empleada, emocionada, murmuró:

—Debe ser el señor Dionisio, ya regresó.

Al escuchar ese nombre, una oleada de odio mezclado con repulsión le revolvió el estómago a Kiara. Apretó el paso, queriendo llegar a su cuarto antes de que él entrara en la casa.

—Cierra la puerta con llave —le ordenó, sin mirarla.

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